domingo, 14 de agosto de 2011

Proceso II

Este nuevo proceso de escritura considero que me sirve y me va a servir para, de algún modo, reveer el proyecto narrativo en su totalidad. Es como hacer una pausa y revisar todo lo que hice hasta ahora para ver si está funcionando como yo pretendo.

A partir de los comentarios recibidos en la clase pasada y las sugerencias de Emilia recibidas en el blog, creo que lo que debería hacer es replantearme lo que ocurre con la joven que encuentra el diario. Contar con dos narradores me parece una idea interesante y que seguramente puedo (y debo) seguir trabajando mucho. Es por eso que considero fundamental explorar en el punto de contacto entre las dos voces para que de como resultado una interesante segunda historia. Durante estos días estuve pensando bastante en esta idea; ¿debería incluir otro personaje que ambas conocieran? ¿Sería alguien del pasado? (la idea de un personaje que viene del futuro a contar su historia me pareció demasiado fantástico para mi modo de escribir), ¿un antepasado común? 
Mi intención en un principio, era que el encuentro casual con el cuaderno promoviera en la chica un fuerte sentimiento de identificación a medida que lo iba leyendo. El contenido debía ser lo suficientemente significativo para que tocara alguna “fibra” de la lectora. Si bien intenté reflejar esto en el texto, creo que no salió como pensaba y que finalmente su protagonismo quedó desdibujado. Básicamente no se sabía para qué estaba incluida en el texto. 
Retomando uno de los interrogantes planteados, la idea de incluir un nuevo personaje que una la historia de la joven y de la escritora del diario podría ser útil. Este nuevo personaje, tal vez el actual novio de la joven y ex de la escritora (utilizando lo ya escrito), representaría a través de su composición, el por qué del encuentro con el cuaderno dejando de lado la casualidad e identificación. Su función sería ser el nexo entre ambas, desarrollando a partir de esa conexión la segunda historia. Sin embargo lo que me inquieta un poco al incluir un nuevo personaje es perder el eje del viaje. Sin descartar completamente esta idea, pero evitando incluir otro personaje, consideré reemplazar a la chica por un hombre (manteniendo casi el mismo contenido del principio) que podría ser el ex novio de la escritora que se cruza con este diario tiempo después. En vez de hacerlo casual y personalmente, lo haría a través de la escritura y a partir de un acercamiento muchísimo más íntimo. 
Otra de las opciones sería eliminar del texto a la joven que encuentra el diario y simplemente dejar a la escritora del mismo. Así podría enfocarme más en la construcción del personaje y la relación con el concepto de viaje. La escritura y el viaje constituirían el propósito para enfrentarse con sus miedos, barreras y demás cuestiones personales. A propósito de esto, estuve leyendo atentamente el proceso de escritura del proyecto narrativo de Emilia y creo que me sirvió muchísimo. Justamente ella también utilizó el formato de diario y pude encontrar en sus palabras conceptos e ideas útiles para mi trabajo. Por ejemplo, la idea de la composición y construcción del personaje tomando en cuenta sus deseos, aspiraciones, historia de vida, incluir fragmentos de otros textos (en mi caso podrían ser canciones, poemas) en el diario para darle dinamismo a la lectura.

En conclusión tengo varias opciones:

-Agregar un personaje que una las dos voces.

-Eliminar a la joven que encuentra el diario y dejar a la escritora como única protagonista.

-Reemplazar a la joven que encuentra el diario por un hombre (ex novio de la escritora).

-Encontrar el punto de contacto entre la narradora y la escritora sin incluir otro personaje.

Espero comentarios, sugerencias, críticas o lo que deseen para poder aclarar un poco mis ideas.

1 comentario:

  1. Hola Perla,

    Yo pienso que lo mejor sería que no esquives el problema, sino que le busques una vuelta. Por lo tanto, la opción 2 creo que deberías evitarla.

    Las demás son todas en alguna medida viables, la del ex-novio me parece forzada. Creo que la última puede ser la más interesante.

    Saludos,

    Emilia

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