miércoles, 20 de julio de 2011

Índice

La carpeta está conformada por todos los trabajos realizados en el 1º cuatrimestre. Se encuentran las primeras versiones (algunas con correcciones) acompañadas de su segunda versión. En algunos casos también hay una tercera. En general las reescrituras tienen modificaciones del tipo formal (nombre, título del trabajo, consigna, etc.)
La primera división es la de Textos y Notas.
La parte de textos incluye los ejercicios narrativos y aquellos escritos que pertenecen al bloque del espacio cultural alternativo, en mi caso el Club Cultural Matienzo. Por su parte, las notas son todos los apuntes tomados en clase, comentarios acerca de los trabajos de compañeros y lectura de los textos de los cuadernillos de la cátedra.

Presentación
Éste fue el primer ejercicio pedido. Básicamente es de carácter introductorio para los coordinadores y compañeros de clase.
Hice una primera versión en marzo y la siguiente fue antes de entregar la carpeta, en junio. La reescritura varió levemente su contenido, pero siempre tratando de mantener por qué estudio Comunicación y las cosas que me gusta hacer.

Evocación
El objetivo del ejercicio era hacer memoria y escribir acerca de un libro de nuestro pasado tomando en cuenta la situación de lectura, personajes, cómo llegó a nosotros, etc. En la medida en que fuera posible también teníamos que llevarlo a clase.
Mi primera versión fue bastante básica, conté cuál era el libro y lo que recordaba de él. Por suerte recibí correcciones que me sirvieron para producir un texto más interesante y eso fue lo que me propuse para la reescritura. Modifiqué la introducción para generar curiosidad en vez de contar directamente de qué libro se trataba y creo que resultó un escrito más dinámico.

Mi primera vez
Este trabajo tuvo dos reescrituras. La primera de ellas se basó en las correcciones que recibí del original. Recuerdo que fue bastante difícil empezar porque no sabía cómo lograr algo distinto sin cambiar lo que me gustaba de la historia, así que varias cosas las mantuve tal cual estaban.
Después de varios meses sin leer la primera reescritura, decidí que era hora de ponerme a revisarla. Ciertas ideas o conceptos los conservé: la idea de la primera vez que un pintor realizaba una obra, la relación del personaje con su abuelo, la situación de reencuentro y, de alguna forma, el carácter autobiográfico. Sin embargo, en esta oportunidad intenté generar dos historias al introducir una dentro de otra. Por una parte que el artista introduzca el reencuentro con esa pintura, y que, al mismo tiempo, ese mismo protagonista ( a través de la piel de otro narrador) relate cómo llegó a pintar por primera vez. Me pareció muy interesante cruzar dos voces, dos relatos y tiempos. Al menos yo quedé bastante conforme.

Proceso de escritura
En este caso lo único que hice respecto del original fue agregarle el proceso de escritura de la tercera versión del anterior ejercicio.

Espacio cultural alternativo

Primera visita
Éste trabajo tiene dos versiones: original y reescritura. La reescritura tiene pequeñas modificaciones, ya que, al ser la primera impresión del lugar, me interesó mantener la esencia del primer acercamiento.

Crónica
La indicación que recibimos para la reescritura fue tratar de obtener información o testimonios de los propios protagonistas de Matienzo, es decir dueños, socios, etc. Es por eso que nos contactamos con Agustín, uno de los socios fundadores, para que nos contara más acerca del nacimiento del espacio y el trabajo que realizan allí. Por suerte obtuvimos buenos datos que, en mi caso, combiné con información descargada del sitio del club.

Evento
Para este trabajo se pidió asistir a un evento que tomara lugar en el espacio cultural alternativo. En nuestro caso vimos a una banda y también una muestra de cuadernos.
La reescritura no tuvo modificaciones importantes, salvo algunos detalles de la narración.

Cuaderno
Éste fue el último trabajo del bloque y me resultó bastante interesante la idea de ficcionalizar un referente real (evento) usando, al mismo tiempo, las consignas disponibles en el cuadernillo. En mi caso tome la muestra de cuadernos y la “transformé” en el diario de un ingeniero. Me gustó la idea del diario porque se puede utilizar un lenguaje informal y, de ese modo, relatar con más cercanía cualquier tipo de experiencia. La reeescritura tiene mínimos cambios basados en las correcciones al original.

lunes, 18 de julio de 2011

Hemingway y otras cosas más.

Como mencioné en la entrada anterior, decidí que Ernest Hemingway era el autor del cuadernillo con el que me sentía más cómoda. 
El martes pasado, luego de buscar información sobre su vida, obra y leer algunos cuentos, me propuse comprar y leer uno de sus libros. Me tomé el colectivo, viajé unos minutos y llegué a Microcentro. Caminé unas pocas cuadras y entré a una librería (ya había averiguado por Internet la disponibilidad y el precio). Me quedé un rato recorriendo el lugar mientras escuchaba música hasta que, sin mucho más por hacerte, me acerqué a uno de los empleados y le pregunté si tenía el libro ‘Fiesta’ de Hemingway. Me contestó que iba a fijarse y que pronto volvía. Tardó un ratito, pero yo ya me estaba impacientando, tal vez la búsqueda vía web me había fallado y en realidad no estaba tan disponible como yo creía. Afortunadamente el libro estaba. Lo pagué y muy conforme con mi compra salí del local, pero no sin antes detenerme repetidas veces a ver otros textos. En varias oportunidades estuve a punto de comprar uno o dos más, pero sabía que en casa me esperaban otros con ganas de ser leídos también. 
Hice casi el mismo recorrido que a la ida, llegué a la parada y me tomé el colectivo de vuelta a casa. Por un momento pensé en empezar con la lectura durante el viaje, pero sabía que me iba a sentir mal (leer en movimiento me hace muy mal), así que mejor era aguantar las ganas y esperar a estar sentada o acostada. 
Esa misma noche empecé a leerlo. La verdad es que la lectura fue bastante entretenida y llevadera. Nunca lo sentí como una obligación o un deber, sino que disfruté de haber leído por primera vez un libro de Hemingway. 
La obra en sí trata de un grupo de personas (algunos más amigos que otros) que deciden viajar a España para asistir a los festejos de San Fermín. Durante la narración, el protagonista, Jake, va relatando los lugares en los que se desarrolla la historia: hoteles, restaurantes, plazas, bares, la geografía del país, los habitantes, etc. Todas estas descripciones giran siempre en torno a la corrida de toros y las fiestas de las que participan todos los personajes. 
Lo interesante del libro es que el concepto de ‘viaje’ se encuentra constantemente presente. Desde la manera más explícita, como por ejemplo trasladarse de una ciudad a otra, como así también en los diálogos que refieren a anécdotas e historias.

  • Ideas para producir el diario de viaje: recorrido en tren, auto, descripción del recorrido, paisaje, geografía.
  • Frases/conceptos disparadores: postales, itinerario, fronteras.
  • Modo de relato en 1º persona.
Considero que me fue (y va a ser) bastante útil para poder continuar con la escritura del proyecto narrativo.  
Por otra parte, también estuve consultando por Internet páginas que hablaran sobre viajes y diarios de viajes. Revisé blogs y foros y encontré cosas también muy útiles. Por ejemplo: contar detalles, dar cuenta de las razones del viaje, los cambios que provocan. Además de artículos o textos que narraban acerca de la idea del viaje.

    martes, 12 de julio de 2011

    Hemingway.

    Como bien lo indica el título, el autor que elegí para leer es Ernest Hemingway. A pesar de que busqué información sobre la mayoría de los escritores, éste siempre me causó curiosidad. Creo que desde el principio ya sentía una cercanía con él, y, de algún modo, supuse que iba a terminar convirtiéndose en mi elección. 
    Leyendo varias de sus biografías y cuentos, me encontré con ‘Fiesta’, una novela escrita en 1926. El libro narra una serie de viajes, fiestas y aventuras llevadas a cabo por un grupo de personas luego de la Segunda Guerra Mundial, por Francia y España. Me llamó mucho la atención que se tratara de recorridos y viajes y es por eso que decidí leerla. Hoy me la voy a comprar y, en los siguientes días, voy a ir manteniéndolos al tanto de mi lectura.

    Segundos pasos.

    Estos días estuve pensando bastante en el proyecto narrativo. En realidad, me surgían muchas ideas, pero estaban todas desordenadas y revueltas. Es por eso que pensé hacerme una especie de ‘guía’ que me ayudara para aclarar todo e ir definiendo el texto a producir. Decidí que no iba a ponerme a escribir de lleno la historia, sino que fui anotando palabras claves y conceptos que sirvieran de disparadores. Justamente al ser una guía, no significa que vaya a redactar completamente de esta forma, simplemente es para tener todo lo que tengo en la cabeza de un modo más ordenado y simple. Mi intención al escribir es que siempre surjan cosas nuevas que, en un primer momento, no estaban en mis planes.

    Dos personajes-Dos historias que se cruzan
    • Presente: personaje que encuentra un diario de viaje.
    • Pasado: fragmentos del diario de viaje.

    Presente: Una joven mujer va a una librería (¿cómo llega? ¿cómo es?). Revisa (secciones). Encuentra un diario (¿cómo es? Color, tamaño, olor. Primeras impresiones). Camino a su casa (¿lo lee o no? ¿qué piensa que va a encontrar?). Llega a su casa (lo revisa, lo lee). Se desvela leyendo y pensando. 
    A través de la lectura del diario, la joven descubre que tiene mucho en común con el personaje (se plantea si el hallazgo fue casual, hipótesis. “Por algo el diario se cruzó en su camino”. Destino. Señal). Se refleja en la escritora del diario. Comienzan a surgirle dudas sobre su vida que venía arrastrando: rutina, trabajo, gustos (conexión con ‘Cuaderno’). 

    Pasado: Diario. Desarraigo voluntario. Fragmentos, algunas hojas. No se puede ver todo porque algunas partes se perdieron, fueron arrancadas, están arruinadas por la humedad y el paso del tiempo. Revisar diarios de viajes y agenda personal (viaje a NOA 2011).  

    Redacción

    Presente: Breves participaciones en el texto, acompaña la mirada de la escritora del diario.

    Pasado: Razón de la escritura del diario, sentimientos, recorrido, ¿qué dejó, ¿qué viene?, expectativas, enseñanzas, gente en el camino. Tiene que ser puntual para generar dinamismo en la historia. Hechos claves. El diario tiene la dedicatoria de una figura significativa para la escritora. Indicar ubicación geográfica, fechas, clima, horario. Ser detallista pero informal.

    martes, 5 de julio de 2011

    Dos eventos en una noche.

    Nos encontramos en la esquina de Matienzo y Av. Cabildo alrededor de las 22 como lo habíamos pactado días antes. Caminamos unos metros y entramos al Club Cultural Matienzo. Allí nos atendió una chica y pagamos la entrada para poder ingresar al evento. Lo primero que hicimos fue recorrer un rato el lugar para acomodarnos y reencontrarnos con el espacio. Vimos que en el pequeño escenario ya estaban dispuestos varios instrumentos de música, pero de todas maneras todavía no iban a tocar. No había mucha gente, pero aún así algo de movimiento, todos jóvenes hablando o comiendo.

    En el blog del espacio leímos que estaba teniendo lugar una exposición de cuadernos, así que mientras esperábamos el comienzo del show, nos pusimos a revisar de qué se trataba. La idea de una exposición de cuadernos resultaba interesante, raro, pero intrigante a la vez. En mi mente sonaba distinto, es decir me imaginaba cuadernos expuestos en atriles con todas sus hojas con anotaciones o dibujos. La realidad fue otra, aunque no tan distinta: había anotaciones y había dibujos, pero estaban pegados todos en la pared y con una tenue iluminación. Se exponían caricaturas, apuntes, dibujos casuales, algunos más elaborados y otros menos, retratos en blanco y negro, pintados con acuarelas, lápiz y fibra. La mayoría me produjo risas, me parecieron simpáticos, graciosos, pero por sobre todo espontáneos y supongo que eso los hacía más bellos. Estuvimos varios minutos en la sala sacando fotos y comentando qué nos parecían, así que después de un rato subimos nuevamente, pero esta vez hacia la terraza. Creo que es en este lugar al aire libre, donde verdaderamente se sentía el espíritu de lo “alternativo” o la esencia de Matienzo. Grupos de amigos reunidos comiendo, tomando y charlando, cada uno en la suya, pero compartiendo la misma música y ambiente. Sin dudas se percibía un clima de tranquilidad y distensión e incluso, nosotros también nos acomodamos a la situación hablando y tomando aire fresco.

    Más tarde, fuimos hasta planta baja y nos instalamos en el sector de los sillones. Pedimos una pizza y algo para tomar, mientras esperábamos ansiosos el inicio del evento. Durante nuestra espera nos hicimos “amigos” de una estudiante de California, Erika con la que charlamos un rato de lo que estudiamos, donde vivimos, por qué y para qué estábamos ahí. Es importante destacar que siempre de fondo se escuchaba la transmisión de Radio Colmena, la radio que se encuentra en la terraza de Matienzo, y que tenía de invitados a los músicos que iban a tocar esa misma noche.

    Finalmente, alrededor de las 00.30 terminó el programa de radio y la banda comenzó a tocar. Cantaba una chica en francés, acompañada de los músicos. Realmente sonaba bien, una linda voz y, lo que más me llamó la atención, el sonido del piano. Básicamente asistimos a dos eventos, por una parte la exposición de cuadernos (que está hasta el 2 de Junio), y por otra parte, y en realidad a lo que íbamos, al mini recital de la banda. La planta baja estaba repleta de gente: amigos, desconocidos, turistas, argentinos, novios, compañeros, etc., y la atmósfera cargada de buenos momentos, risas, miradas cómplices y saludos.

    Matienzo tiene crónica.

    Lo primero que se ve al llegar a la calle Matienzo 2424 es una pequeña pared llena de colores: azul, rojo, amarillo, verde y naranja, balcones, ventanas y una puerta de madera. Todo esto, sin dudas genera intriga. Si te acercas podrás ver un pequeño cartel que indica el nombre del lugar y su propuesta. El Club Cultural Matienzo, ubicado en la zona de Colegiales, se define como un “multiespacio dedicado a la generación, producción y presentación de contenidos culturales”. Este llamativo espacio abrió sus puertas el 7 de Noviembre de 2008.

    Lo que motivó su creación fue, principalmente, la ausencia de un lugar en el cual escuchar buena música, compartir charlas relajadas y nutrirse de experiencias y momentos más cercanos al circuito under. Agustín Jaís, uno de los fundadores, nos contó que al principio de este proyecto eran cinco socios: cuatro de ellos se conocían desde jóvenes y con otro jugaban al fútbol. Pero más allá de los distintos ámbitos en los que se relacionaban, todos iban por el mismo camino: unos tenían la idea de un espacio ocio-cultural para estudiantes extranjeros, mientras que otros pensaban en algo similar. Es así que nació Matienzo, un proyecto superador pensado, concebido y llevado a cabo por un grupo de amigos. Sus objetivos son desarrollar un ambiente de difusión de actividades culturales/alternativas, ofrecer una programación de alta calidad a precios inclusivos, brindar un marco de crecimiento para artistas y, por sobre todo, fomentar el trabajo colectivo.

    En sus comienzos, hace casi tres años, el club contaba con un equipo de trabajo reducido, pero que fue creciendo año a año y que, actualmente está formado por personal rentado, semi-rentado y voluntarios, dando como resultado un grupo de alrededor de 60 personas. Se encuentra organizado en la Comisión Directiva y el Departamento de Proyectos con sus diversos sectores: arte, diseño, cine, formación, música, teatro, acción social, bar y colaboradores que juntos llevan a cabo el funcionamiento de las actividades.

    Todos sus socios fundadores, entre los que se encuentran una socióloga, un abogado, un especialista en sistemas, un cocinero y un artista visual “consumían o hacían cultura”: organizaban fiestas, torneos de fútbol, cine argentino subtitulado y proyectos de arte, comentó Agustín. Y es, fundamentalmente, esa visión la que buscan transmitir a través de Matienzo. Desde sus comienzos, se destaca dentro del circuito independiente como un espacio alternativo que busca llenar los vacíos culturales promoviendo un entorno para la difusión de una importante variedad de actividades: ciclos de cine, teatro, espectáculos de música y literatura; exposiciones de moda y arte. Festivales interdisciplinarios, talleres, actividades de formación, proyectos de acción social y radio online, todas acompañadas de ricas y accesibles propuestas gastronómicas.

    El lugar funciona en una casona de tres pisos construida en el año 1922, cuenta con dos pisos y una terraza. Las instalaciones fueron modificándose con el correr del tiempo. Lo primero que se llevó a cabo fue la restauración y con ello la búsqueda de un sello personal y distintivo. “Buscando casas vimos varias, tampoco tantas, pero por suerte dimos con esa, que estaba en un estado jodido, pero nos enamoramos. Después, fue cuestión de laburar muchísimo con amigos que ayudaron (venían a lijar paredes, arreglar cosas) y con donaciones. Arrancando de a poco, y perdiendo plata durante mucho tiempo, e inaugurando lo más pronto posible para empezar a tener algunos ingresos. Nos interesamos en organizar eventos siendo lo más generosos posibles con los artistas y músicos, para que quisieran venir, se fueran contentos y recomendaran el lugar”. La renovación de la fachada y de los distintos pisos del lugar, se logró gracias a las intervenciones y colaboraciones de artistas jóvenes argentinos e iberoamericanos que trabajaron junto con los creadores del proyecto.

    Hacia Mayo de 2009, se estaba intentando obtener la habilitación para que toquen bandas, proceso que resultó complicado debido al clima generado por la tragedia de Cromañón, pero que, afortunadamente, fue conseguida. También, para ese momento, se estaba gestando la biblioteca que hoy está conformada por literatura especializada en arte, cine, fotografía, poesía, cuento y novela. Matienzo cuenta además con sonido y luces adecuadas para recitales, obras de teatro y proyecciones audiovisuales; proyector y tres pantallas de distintos tamaños y dos salas para exposiciones artísticas con iluminación acorde y sistemas de montaje, internet Wi-Fi y cocina. Por último, en la terraza se encuentra el estudio de Radio Colmena que funciona desde Octubre de 2010.

    El club, a lo largo de su trayectoria, ha conseguido no solo superar las expectativas de sus integrantes, sino también impulsarlos a seguir trabajando. Es importante destacar los logros obtenidos por medio del accionar del club: creación de Escena (Espacios Escénicos Autónomos), MECA (Movimiento de Espacios de Cultura y Arte), red Fora do Eixo Argentina y modificación de la Ley del Teatro Independiente, entre otros.

    En síntesis, Matienzo conjuga en un ambiente diferente una gran cantidad de experiencias. No solo aquellas que se desprenden del desarrollo de las actividades que se realizan allí, sino también de las relaciones interpersonales y con sus distintos rincones. Es un espacio que invita a vivir momentos de reflexión, ocio y descubrimiento.

    Matienzo nunca termina.

    Decidimos visitar el Centro Cultural Matienzo ubicado en el límite entre Palermo y Colegiales. La primera vista al lugar me generó intriga y gracia. Es un lugar pequeño y está medio escondido, pero realmente no pasa desapercibido. El frente está pintado de muchos colores y sin dudas que genera ganas de conocerlo e interesarse por lo que sucede allí. Al ingresar, lo primero que llama la atención es la decoración y el estilo del lugar. Es un espacio muy grande, con las paredes pintadas de colores y mucho lugar para ubicarse tranquilo, pero por sobre todo como uno lo desee. Hay sillones, mesas con sillas y un pequeño escenario, acompañado por la luz ultravioleta que genera un ambiente divertido. Además está la cartelera del centro indicando todas las actividades, eventos, cursos, etc. día por día.
     
    Es una casa antigua que tiene una gran variedad de rincones y habitaciones: subiendo la primera escalera se encuentra el baño y dos habitaciones, siguiendo por la otra escalera se llega a la terraza. Allí mismo funciona una radio (Radio Colmena) que va variando de temáticas de acuerdo al día de emisión. También, junto con una mini barra donde se puede tomar algo, está el equipo de música.
     
    En el lugar se realizan variadas actividades: cursos, teatro, ciclos de cine, eventos de música, entre otros, pero no necesariamente se tiene que ir a Matienzo a hacer algo de eso, uno puede ir a tomar algo y a pasarla bien.
     
    Me pareció un espacio interesante y despertó mi curiosidad, lo cual creo que es positivo. Sin dudarlo volvería para asistir a alguno de los eventos, especialmente el de cine.

    Escribir lleva su tiempo.

    El proceso de escritura, como todo proceso, consta de varias etapas que tienen sus respectivos momentos. El primer texto que escribí llamado “Mi primera vez” nació mucho antes de escribirlo; en la etapa de la planificación. Ese primer momento de pensar e imaginar de qué se iba a tratar mi historia y como asociarlo con el campo semántico que me había tocado fue, por sobre todo, confuso. Hacía mucho tiempo que no escribía con una consigna que me permitiera acotar, pero por otra parte, fue útil para darle un marco a la narración. A pesar de que ese primer paso me generó varias dudas, sí tuve algunas certezas en el momento en que recibí las indicaciones para escribir el texto. Sabía que el personaje iba a ser pintor y también cuál iba a ser su nombre. Al mismo tiempo, también tenía la idea de que cuente el proceso de su primer contacto con la pintura y el arte. Una vez que supe levemente lo que buscaba contar, me propuse hacer un borrador. Terminé haciendo dos y el segundo fue el que presenté.

    Al escribir la primera versión, no me detuve (porque tampoco lo sabía ni tenía en cuenta) en los aspectos formales de la narración, es decir no consideré qué tipo de narrador iba a aparecer en mi historia, tampoco la idea de representar y no explicar a través de los espacios y personajes, etc. Sino que fui escribiendo tal cual me parecía que podía llegar a funcionar. Por otra parte, sí procuré tener cierto cuidado en relación con los tiempos verbales y su incidencia en la trama.

    En el momento de la primera reescritura estuve un poco más conciente de lo que tenía que revisar. De todas maneras, para ese entonces, todavía no habíamos puesto en común los aspectos de la narración a tener en cuenta, pero más allá de eso, las correcciones recibidas fueron muy útiles y es en eso en lo que me enfoque para modificar el texto. Lo que podría decir es que fue difícil el segundo acercamiento, ya que me costaba darme cuenta qué es lo que podía pulir. Es por ello que una mirada ajena o leerlo luego de un tiempo siempre ayuda.

    Finalmente, escribí una tercera versión. Luego de más de un mes sin leer mi anterior reescritura, decidí que ya era hora de volver al lápiz y al papel.

    Esta vez estuve mucho más pendiente de lo que quería lograr. Sabía que quería mantener ciertos conceptos, pero también me interesaba mucho jugar con los personajes y narradores. Para las modificaciones me basé, principalmente, en las puestas en común y notas tomadas en clase. Fueron muy útiles en el momento de redactar. Lo que más me interesó fue crear un clima de misterio y no ser tan explícita, sino dejar al lector espacios para que saque sus propias conclusiones. Creo que en esta oportunidad resultó ser un texto más corto, pero muchísimo más concreto y claro.

    Volver (Mi Primera Vez)

    Un domingo, no hace mucho preparando la mudanza hacia otro estudio y víctima de la inquietante monotonía, me reencontré con ella. Tenerla otra vez en mis brazos fue como una bocanada de aire fresco y renovador. La recorrí minuciosamente, miré todo. Hasta el último detalle. La abracé, la toqué, sentí su olor y se despertaron en mi piel infinidad de sentimientos.

    Me quedaba mucho por hacer todavía. La habitación blanca estaba llena de cajas apiladas por todos lados, plásticos en el suelo y papel de diario. Pero no me interesaba nada más. Fui a mi cuarto y me acosté en la cama mientras ella permanecía inmóvil entre las sábanas. Era bella, un poco infantil, pero con ciertos rasgos de madurez. Y esa particular combinación era la que la hacía tan atractiva. Además, se parecía al sol que nos alumbraba desde el ventanal.

    Siempre le gustó escribir, pero nunca le gustó ser el protagonista.

    Su abuelo fue, sin dudarlo, su máxima influencia. Un hombre amable, con un bigote simpático, despeinado y siempre con las manos manchadas de colores. A pesar de su excelente relación, ninguno de los dos tenía la necesidad de hablar mucho para entenderse. Era de ese tipo de vínculos que van más allá de las palabras.

    Una tarde como muchas otras (eso pensaba) en las que observaba a su Nono mientras pintaba, algo le pasó. Ya no era un día cualquiera, algo había. Fue un segundo. Lo mismo que dura un parpadeo, lo que tarda una bomba en destruir. Así se sintió. Fue una explosión. Una explosión interna. A diferencia de lo que se puede esperar, nada quedó destruido sino todo lo contrario. Por primera vez en su vida creó algo. Un objeto más y, aparentemente inutilizable, cobró vida. El resultado fue bastante satisfactorio. Se sentía feliz.

    Veinte años después, cuando se reencontró con ella, todos estos recuerdos volvieron a su mente. La cara de su abuelo, su pelo enmarañado, el clima de ese día, los colores, todo. Su primer amor estaba ahí. Anaranjada, roja, brillante, dorada como el sol. Lo estaba esperando a él. Estaba aguardando ser vista una vez más.

    Ella, la obra. Él, el pintor. No hacía falta decir nada, el momento fue perfecto. Las palabras sobraban y los silencios no incomodaban. Al fin y al cabo se conocían desde siempre. Estaban juntos otra vez.

    Volviendo a evocar.

    Tenía una forma muy particular y nunca conocí otro como el mío. Era enorme (para mi altura de ese momento) y no tenía hojas de papel; eran de cartón. Cuando pienso en mi infancia, automáticamente me transporto a los años en que leía este “librote” de Babar. Siempre lo hacía en la alfombra de mi cuarto (usando un pijama que todavía conservo) e intentando hacerlo también en mi cama a la hora de dormir. En él aparecen los personajes del dibujo animado en distintas situaciones, como por ejemplo tocando instrumentos, jugando, etc. Su propósito era que el lector aprenda los números, letras y palabras pero que, al mismo tiempo, sea de una manera divertida. Y para mi esa forma diferente de aprender funcionó. Incluso pasaron doce años aproximadamente y todavía lo recuerdo. Muchas veces me pregunto por qué será que lo tengo tan presente. Imagino que es porque me lo regaló mi mamá, y entonces me lleva indirectamente a pensar y reflexionar acerca de nuestra relación. Cualquiera sea el motivo, es un libro que siempre voy a recordar con mucho cariño y alegría.

    Just like starting over.

    A partir de esta entrada el blog vuelve a empezar. Voy a subir todos los trabajos que presenté en la carpeta del 1º cuatrimestre, pero en sus versiones finales.
    Les doy nuevamente la bienvenida.
     
    Mi nombre es Perla, tengo 20 años y vivo en Avellaneda. Todavía no estoy segura por qué estudio Comunicación, pero tampoco tengo dudas respecto a que este es mi camino. A veces lo pienso y creo que una buena razón podría ser que no me veo haciendo otra cosa que no esté relacionada con el mundo de la comunicación. No soy buena para los números. Tampoco podría ser médica ya que, si bien la gente me llama la atención, no me interesa al nivel de querer curarla. ¿Los animales, la naturaleza? no tengo nada contra ellos, pero prefiero otras cosas. Sinceramente, podría seguir casi eternamente descartando aquello que no sé hacer y enumerando otras tantas actividades que no me parecen atractivas, así que lo mejor sería decir lo que sí me gusta. Me gusta escribir, me gusta escuchar hablar a la gente, me encanta leer y me interesa muchísimo observar a las personas en sus relaciones. Además, me divierte sacar fotos, ir a museos y, de vez en cuando, pintar.

    Creo que esta breve presentación ilustra bastante bien lo que soy. De todas maneras seguro faltan muchísimas cosas más, pero ni siquiera yo me conozco del todo.

    Lo primero es lo primero.

    Desde que supe que tenía que llevar a cabo este proyecto narrativo, me rondaba por la cabeza el tema del tiempo. El tiempo, el viaje y la escritura. Supongo que me llamó la atención este eje porque me veía bombardeada por esas palabras. “No tengo tiempo, “Tenemos tiempo”, “Hay tiempo”, entonces me parecía un buen concepto para tener en cuenta. Pensé en trabajar los encuentros y desencuentros, desde los más pequeños hasta los más significativos. Si bien esta idea todavía me interesa, estuve considerando otras.
    Casualmente hace unos días, leí una nota en una revista que contaba la historia de una chica que realizó su primera película. Ella estudió cine y viajó a España para perfeccionarse gracias a una beca. Mientras repasaba la nota, una palabra me llamó mucho la atención: desarraigo. Al verla se me disparó la idea de escribir algo relacionado con eso. La historia de vida de esta joven y lo relatado me pareció lo suficientemente atractiva como para enfocar mi texto por ese lado.
    En relación con el concepto de viaje, siempre lo considere (basándome en las lecturas de los cuadernillos), en términos “metafóricos”. Es decir, como un proceso de aprendizajes, cambios, transformaciones y metamorfosis. Con sorpresas, obstáculos, aventura y desafíos que acompañan el crecimiento y descubrimiento personal. Es así que, apoyándome en esta idea, me gustaría lograr un cuento que tenga como tema principal el desarraigo de un personaje. Desde el punto de vista geográfico, pero también dando cuenta de lo que dejó atrás, lo que viene, los problemas y las cosas buenas encontradas en ese camino. A propósito de este bosquejo, mi último trabajo  ("Cuaderno") tiene bastante que ver con la idea para este proyecto. Trata del diario de un hombre que viaja por algo (no se sabe por qué razón) con una historia que pretende dejar atrás (aunque no del todo) y con planteos acerca de su vida personal y profesional.
    En el cuadernillo de “Viaje y Narración”, encontré un apartado llamado “Crónica y testimonio” 1.Diario de viaje-2.Entrevista a un viajero. Me parece que estas dos consignas van a ser de gran ayuda para mi texto ya que podría ser interesante hablar con gente que haya pasado por la experiencia de dejar su lugar. No es lo mismo elegir irse que hacerlo por obligación o sin voluntad. En mi caso en particular, me parece mucho mejor producir el escrito desde el enfoque de la elección, tal vez luego termine no siendo tan voluntaria, pero al menos empezarlo desde ahí.
    Me entusiasma bastante lo que tengo en mente, aunque sin dudas tengo que seguir trabajándolo.