domingo, 21 de agosto de 2011

Replanteo

Esta semana realmente no estuve muy pendiente del texto porque el jueves tuve un parcial agotador, sin embargo, estos últimos días me puse a pensar un poco más acerca del replanteo del proyecto.
Tomé en cuenta el comentario de Emilia de la anterior entrada, y sí, me parece que lo mejor es tratar de encontrar EL punto de contacto entre la chica que encuentra el diario y su escritora. Introducir nuevos personajes sin antes pensar en lo ya hecho me parece demasiado engorroso. Básicamente algo tiene que significar el hecho de que se de ese encuentro. Ese ALGO tiene que ser un vínculo, una situación más evidente que sólo la idea de que el diario sirva para producir un cambio en la vida de la joven, sólo porque sí no funciona.
Lo que voy a empezar a hacer ya, es volver a pensar el trabajo en su totalidad tomando en cuenta la caracterización de los personajes, el destinatario del diario, las intervenciones de la lectora, como también el contenido en sí mismo.

domingo, 14 de agosto de 2011

Proceso II

Este nuevo proceso de escritura considero que me sirve y me va a servir para, de algún modo, reveer el proyecto narrativo en su totalidad. Es como hacer una pausa y revisar todo lo que hice hasta ahora para ver si está funcionando como yo pretendo.

A partir de los comentarios recibidos en la clase pasada y las sugerencias de Emilia recibidas en el blog, creo que lo que debería hacer es replantearme lo que ocurre con la joven que encuentra el diario. Contar con dos narradores me parece una idea interesante y que seguramente puedo (y debo) seguir trabajando mucho. Es por eso que considero fundamental explorar en el punto de contacto entre las dos voces para que de como resultado una interesante segunda historia. Durante estos días estuve pensando bastante en esta idea; ¿debería incluir otro personaje que ambas conocieran? ¿Sería alguien del pasado? (la idea de un personaje que viene del futuro a contar su historia me pareció demasiado fantástico para mi modo de escribir), ¿un antepasado común? 
Mi intención en un principio, era que el encuentro casual con el cuaderno promoviera en la chica un fuerte sentimiento de identificación a medida que lo iba leyendo. El contenido debía ser lo suficientemente significativo para que tocara alguna “fibra” de la lectora. Si bien intenté reflejar esto en el texto, creo que no salió como pensaba y que finalmente su protagonismo quedó desdibujado. Básicamente no se sabía para qué estaba incluida en el texto. 
Retomando uno de los interrogantes planteados, la idea de incluir un nuevo personaje que una la historia de la joven y de la escritora del diario podría ser útil. Este nuevo personaje, tal vez el actual novio de la joven y ex de la escritora (utilizando lo ya escrito), representaría a través de su composición, el por qué del encuentro con el cuaderno dejando de lado la casualidad e identificación. Su función sería ser el nexo entre ambas, desarrollando a partir de esa conexión la segunda historia. Sin embargo lo que me inquieta un poco al incluir un nuevo personaje es perder el eje del viaje. Sin descartar completamente esta idea, pero evitando incluir otro personaje, consideré reemplazar a la chica por un hombre (manteniendo casi el mismo contenido del principio) que podría ser el ex novio de la escritora que se cruza con este diario tiempo después. En vez de hacerlo casual y personalmente, lo haría a través de la escritura y a partir de un acercamiento muchísimo más íntimo. 
Otra de las opciones sería eliminar del texto a la joven que encuentra el diario y simplemente dejar a la escritora del mismo. Así podría enfocarme más en la construcción del personaje y la relación con el concepto de viaje. La escritura y el viaje constituirían el propósito para enfrentarse con sus miedos, barreras y demás cuestiones personales. A propósito de esto, estuve leyendo atentamente el proceso de escritura del proyecto narrativo de Emilia y creo que me sirvió muchísimo. Justamente ella también utilizó el formato de diario y pude encontrar en sus palabras conceptos e ideas útiles para mi trabajo. Por ejemplo, la idea de la composición y construcción del personaje tomando en cuenta sus deseos, aspiraciones, historia de vida, incluir fragmentos de otros textos (en mi caso podrían ser canciones, poemas) en el diario para darle dinamismo a la lectura.

En conclusión tengo varias opciones:

-Agregar un personaje que una las dos voces.

-Eliminar a la joven que encuentra el diario y dejar a la escritora como única protagonista.

-Reemplazar a la joven que encuentra el diario por un hombre (ex novio de la escritora).

-Encontrar el punto de contacto entre la narradora y la escritora sin incluir otro personaje.

Espero comentarios, sugerencias, críticas o lo que deseen para poder aclarar un poco mis ideas.

Proceso I

Este es el proceso de escritura nº1 (entregado la clase del 9/8)

El proyecto narrativo comenzó mucho antes de su escritura. Lo primero fue la indicación de la consigna y las pautas de trabajo. Una vez obtenida esa información, el segundo paso, espontáneo, fue el surgimiento de una variedad de preguntas: ¿Tiene que ser un texto que hable de un viaje específico? ¿Puede tomarse en cuenta otro concepto de ‘viaje’? ¿Crónica, diario o relato? Las dudas e inquietudes no cesaban, sin embargo, fueron muy útiles para movilizar las ideas y seguir en la búsqueda. 
Basándome en el material de la cátedra que amplia el tópico del proyecto, voy a empezar por distinguir las distintas fases del proceso de escritura y qué fue lo que sucedió en cada una. 
La planificación comenzó en el momento de decidir con qué tipo de género me iba a manejar. La intención fue siempre empezar por lo más básico y darle a mi futuro trabajo un marco narrativo. Siempre supe que no trabajaría con una crónica, ya que me sentía muchísimo más cómoda con la ficción. Tomada esa decisión, pensé que una buena idea sería revisar mis trabajos anteriores para ver si podía detectar algún tema, idea o concepto que sirviera de disparador. A lo largo de esa exploración me detuve en el último texto del cuatrimestre, “Cuaderno”. En él utilicé el formato del diario para contar la historia de un ingeniero de mediana edad que tenía dilemas con su vida personal y laboral. Considerando las devoluciones recibidas, el hecho de que me quedé conforme con su realización y que habían surgido temas interesantes para trabajar en otra oportunidad, decidí, de alguna manera, retomar esa escritura. 
Paralelamente y de casualidad, leyendo un día una revista, me topé con una nota que relataba la historia de una joven cineasta que había ganado una beca para perfeccionarse en el exterior. Entre la descripción de su historia, vi que su primera película trataba de un personaje que experimentaba un desarraigo. Inmediatamente me pareció que esa palabra iba a ser muy interesante para desarrollarla en el proyecto. 
Entonces, hasta ese momento, ya había unido dos ideas: el tema del desarraigo y el formato del diario. 
Tiempo después, me di cuenta que tenía demasiadas pensamientos en la mente, pero muy pocos estaban claros. Es por eso que confeccioné una guía para organizarme y encaminar la futura narración. Determiné que iban a ser dos personajes, dos voces, dos tiempos pero que, en algún momento, uno de ellos iba a identificarse con el otro. Uno iba a ser de existencia real, mientras que el otro sería simplemente un personaje a través de los fragmentos del cuaderno. Una joven se dirigiría a una librería y allí encontraría un diario, siempre detallando cómo sucede, cuál es el contexto, reacciones, pensamientos internos, etc. Por su parte, el diario indagaría en un viaje que incluyera de algún modo el tema del desarraigo. Me gustaría destacar en esta parte, que siempre consideré el concepto de ‘viaje’ en términos “metafóricos”. Es decir, como un proceso de aprendizajes, cambios, transformaciones y metamorfosis. Con sorpresas, obstáculos, aventura y desafíos que acompañan el crecimiento y descubrimiento personal. 
Además, para esta parte de la planificación, tomé en cuenta varios puntos: 

-Lectura de fragmentos de diarios de viaje.

-Lectura de mis propias anotaciones realizadas de un viaje a NOA.

-Lectura de los textos de la antología de la cátedra.

-Texto de Cortázar: “Continuidad de los parques”.

A propósito de los dos últimos puntos, cuando tuvimos el teórico de la antología, le pregunté al autor de “La piel de las palabras” si su texto tenía alguna influencia de Cortázar y me comentó que sí, ya que había estado leyendo algunos trabajos del escritor. Junto con esto, cuando reescribí por segunda vez el texto de la consigna de la primera vez, me recomendaron leer “Continuidad de los parques” para ver si podía plantear en la nueva versión una “doble historia”. Efectivamente lo hice luego de haber leído ambos textos y considero que fue una gran influencia para la narración del proyecto. 
Siguiendo con la etapa de la planificación, una de las ideas que nos dieron en clase fue la de elegir un autor que apareciera en el cuadernillo de “Viaje y narración” y leer alguno de sus textos. En mi caso yo leí “Fiesta” de Ernest Hemingway, un poco por curiosidad y otro poco porque sentía una cercanía con su forma de escribir. De esa lectura tomé, levemente, su modo de narrar (la especificación de las situaciones, expresiones, etc), así como también anécdotas y palabras clave, por ejemplo: postales, itinerario y fronteras. 
Podría decirse que esta fase termina aquí, aunque, como dice en el corpus, los procesos no son lineales sino recursivos. 
Con todo lo trabajado durante ese momento, decidí que ya estaba conforme como para ponerme a escribir y dar lugar a la puesta en texto. 
Al empezar a darle forma al trabajo, me di cuenta lo mucho que me sirvió la planificación porque, detalles más, detalles menos, el resultado parcial quedó bastante parecido a lo que imaginaba, ya que tenía bastante claro el modo en el que quería desarrollar el escrito. Para la primera parte, es decir el encuentro con el diario, buscaba dar cuenta de todo el contexto y contar detalladamente cómo fue ese momento. Intenté que tuviera poca velocidad deteniéndome en las reacciones, alargando momentos, para ver si de ese modo lograba suspenso y curiosidad. Con respecto a la redacción del diario, busqué que sea lo más entretenida, fresca y real posible. La elección de la tipografía fue, justamente, para enfatizar la distinción entre el diario y la continuación de la narración. Escribí primero un borrador, a mano, y de ahí me puse a revisar y editar constantemente, e incluso, una vez que iba tipeando, seguía arreglando detalles.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Mi proyecto

Acá presento el texto que preparé para el proyecto, imagino que no va a ser el final porque seguramente tendrá correcciones que, espero, lo hagan mucho más interesante. No sabía si había que publicarlo o no, pero lo hice porque me parecería muy bueno recibir opiniones de cualquier tipo.

El futuro tiene mi nombre

Mi amiga me confirmó por mensaje de texto que a las 17 nos encontrábamos en la esquina de siempre. Eran las tres así que todavía tenía tiempo de sobra, en realidad tenía tiempo pero ya sabía que iba a llegar tarde. Soy extremadamente impuntual. Comí algo, me arreglé un poco el pelo y salí de casa. Mientras bajaba las escaleras me puse a buscar las llaves en la cartera y de pura casualidad me di cuenta que me faltaba la billetera. Mal comienzo. Subí corriendo, la agarré de la mesa y me fui.
Caminé casi trotando las pocas cuadras que me separaban de la parada del colectivo, una vez allí, un poco agitada, lo esperé por unos minutos. Afortunadamente venía bastante vacío, así que me pude sentar sola. Mientras veía con la cabeza apoyada en el vidrio que la tarde caía, empecé a sentir un poco de sueño. Los párpados me pesaban y el reflejo de mi perfil sobre la ventana se mezclaba con el clásico panorama porteño: los autos, la gente apurada, las luces de la ciudad y, en el medio, mis múltiples pensamientos. Lentamente, entre bostezo y bostezo, miré por última vez la hora en el reloj para reconfirmar mi odiosa característica. Sorpresivamente estaba llegando temprano. Tal vez desde ese día las cosas empezarían a cambiar.
Me desperté de casualidad por una abrupta frenada. Realmente no es el mejor modo de hacerlo, pero vaya que me despabiló, pensé. Bajando del 45, a los empujones con un grupo de oficinistas, escucho a mi celular sonar.

-Me vas a matar, pero me quedé dormida-dijo Isabel.

-No te voy a matar.

-Igual estabas llegando tarde, ¿sabías?-preguntó ella.

-¡Y vos estabas durmiendo!-le recordé entre risas e indignación.

-Sí, tenés razón. Bueno, hablamos después. Tomate un café y andá a ese lugar que tanto te gusta.

-Es una buena idea, puede que lo haga.

Sin dudarlo mucho, decidí tomar el consejo de mi amiga e irme hasta la pequeña librería de Av. De Mayo. La visité varias veces durante el último tiempo y siempre encontré buen material, así que inferí que en esta oportunidad contaría con la misma suerte. 
Era un lugar muy antiguo, lleno de cajas y estantes con polvo adornados por ese particular olor a libro viejo. Imagino que por eso me gustaba tanto “mi librería”; conservaba el tradicional espíritu en cada rincón. La recorrí brevemente con la vista y revisé algunas secciones de mi interés: historia argentina, novelas, comunicación y arte. Tomé algunos libros, los hojeé un poco, pero ninguno me terminaba de convencer del todo. Un poco frustrada pensé que quizás mi éxito literario estaba llegando a su ocaso. 
Antes de irme, me di una segunda oportunidad para revisar el último recoveco de mi interés: fotografía. Entre viejas revistas Radiolandia y Caras y Caretas (no sé por qué estaban ahí), me topé con un pequeño libro de tapas negras. Me llamó mucho la atención porque no tenía ninguna identificación, letra, título, nombre, ni nada. Estaba allí como esperándome. Antes de abrirlo miré repetidas veces para los costados para asegurarme de que ningún intruso estuviera observándome. No había nadie, estaba completamente sola. Muy concentrada le separé las tapas y sin darme cuenta, fui sorprendida por el ruido de hojas cayendo en el suelo. Curiosamente no era ningún papel, sino que eran negativos. Instintivamente los levanté y los guardé dentro del texto, un poco asustada pero con muchísima intriga. No va a pasar nada si lo compro, pensé, ¿qué tan malo puede resultar? Minutos después me estaba retirando del lugar con dos nuevas adquisiciones: el libro dentro de una bolsita azul y una sensación muy extraña. La sensación me salió gratis. 
Siesta de por medio en el colectivo, llegué a casa. Dejé la bolsa sobre la mesa del comedor y me tiré un rato en el sillón. No pasó mucho tiempo hasta que me levanté y fui a la cocina para prepararme un té de manzanilla. Volví a mi lugar y, obviamente, el libro seguía en la mesa. Prendí la tele para distraerme un poco, pero no lograba concentrarme. Y ahí estaba él, mirándome de reojo, haciéndose el interesante. Titubeé un poco pero finalmente me rendí.


Hija:
        Te regalo este pilón de hojas en blanco para que escribas tu propia historia en primera persona. Sé que amás escribir, así que obsequiarte este cuaderno me pareció lo mejor para que te acompañe en la hermosa aventura que estás por emprender.
Te deseo lo mejor hoy y siempre.

1-

15/6/05

Ya casi estoy por subirme al avión y estoy nerviosa o ansiosa, como sea.
Es el principio de todo así que supongo que entonces debería presentarme y contar mi historia. En realidad es larga a pesar de que soy joven (tengo 25 años) y en todo caso, ¿por qué parte debería arrancar? ¿Empiezo por el día en que nací? Si es eso, realmente no me acuerdo mucho. Yo sé que nací y punto. ¿Sería mejor explicar por qué decidí dejar todo y viajar? ¿Dejé todo o algunas cosas nada más?
Tengo que embarcar.

2-

19/6/05

Ubicación: ya no estoy en Buenos Aires.

Llegué y estoy más relajada, o eso creo. No me dieron muchas ganas de escribir en el avión y aparte tenía sueño. ¿Quién iba a decir que viajar 1 hora 40 acostada te podía llegar a cansar? Bueno, a mi sí, pero de todas maneras no dormí nada.
El viaje en sí fue bastante tranquilo con un poco de música, lectura y una tele que funcionaba de a ratos. La mejor parte, como siempre, fue la de la comida y debo decir que el brunch, más conocido por todos como ‘la cajita de Havanna’, estaba muy bueno.
Frío-calor, miedo-paz.

Aterrizamos en el aeropuerto de Salta a eso de las 15 hs. Ni bien puse un pie en tierra firme, (después puse el otro, por su puesto), el aire ya era distinto. Podría considerarse una metáfora esto último y, en parte, podría funcionar, pero efectivamente el aire se sentía distinto porque la ciudad está a 1187 msnm. Como dije, esta pseudo-metáfora tiene algo de sentido porque de verdad que las cosas ya no eran como en Bs.As.
La primera marcada diferencia es la tonada de la gente y su forma pausada de hablar. Reconozco que los porteños somos acelerados, pero esta gente es muy tranquila, yo diría que demasiado a veces. De todas maneras, estoy convencida de que ellos son mucho más felices y viven mejor porque parece ser que, por alguna misteriosa razón, saben que la vida no es muy larga y entonces hacen un buen uso del ahora. Voy a ver si me contagio un poco de eso durante estos meses. ¡Qué bueno sería que vendieran ‘eso’ en algún kiosquito! Serían millonarios.

Tanto leer de dormir y tranquilidad me dio sueño. Ya estoy bostezando y tengo los ojos rojos.

3-

23/6/05

Clima: hay que debatirlo.
Humor: podría ser mejor y podría ser peor.

Hoy estuve recorriendo un poco más la ciudad y por suerte para mí que odio caminar, todo está relativamente cerca. Estuve recorriendo la calle Buenos Aires (me persigueeeee) que está llena de locales de turismo, como 2,3 por cuadra. Me llenaron de folletos de excursiones a Cachi, Cafayate, Salinas Grandes, etc. Mi idea es hacer alguna, pero primero me quiero organizar un poco con el trabajo. Retomando con el city tour, estuve por el Museo Contemporáneo, el Cabildo, el MAAM (Museo de Arqueología de Alta Montaña), la Iglesia de San Francisco y el Teleférico del Cerro San Bernardo. Además almorcé en la plaza del centro, la plaza 9 de Julio, que queda justo enfrente de la Catedral. Más tarde me tomé un taxi y fui a visitar el Monumento a Güemes y el Museo de Antropología. Todos estos lugares están extremadamente cuidados y son muy interesantes, sin dudas que la gente de ‘La Linda’ está en cada detalle. La ciudad es bellísima la verdad, lo único sorprendente es que manejan horrible y que hay muy pocos semáforos en las esquinas. Tanto me sorprendí que incluso le pregunté a un señor si era impresión mía o si realmente era así. Me contestó que manejan rápido porque están acostumbrados a las rutas complicadas. Qué se yo, más allá de esto, recomiendo visitar Salta.
Ah! Me olvidaba de dos cosas: el clima es GENIAL, una brisa hermosa y pura. Dicho esto, desde mi humilde lugar me gustaría desmentir el siguiente ‘mito urbano’ que escuché repetidas veces: ‘en el norte hace un calor insoportable y te vas a morir’. Bueno, la parte de morir la agregué yo, pero lo otro juro que me lo dijeron. Hipótesis totalmente refutada. Buenos Aires es insoportable, es una realidad y nadie lo dice abiertamente. Otra cosa, a eso de las 13 TODO CIERRA. La siesta para ellos es un ritual.


Ahora sí, me voy a dormir. Mañana será otro día.
Hace ya unas cuantas semanas que no leo el diario de viaje, pero no porque no me gusta, sino porque sólo le quedan tres hojas y de verdad que no quiero que se termine. Imagino que el paso del tiempo tuvo que ver con su estado porque le faltan partes, hay hojas arrancadas y de las pocas que quedan, la mayoría están arruinadas por la humedad.

152-

21/3/06

Estado actual: muy pensativa.

Hoy es uno de esos días que me encuentran nostálgica. Ya van a ser casi nueve meses que estoy fuera de casa y todo eso me pesa. Extraño bastante. Tal vez me haría muy bien aceptar que este es mi nuevo hogar porque yo lo elegí, porque yo decidí dar un paso al costado y empezar de nuevo.
En mi mente siempre quise viajar, pero el miedo me paralizaba. Miedo a salir de todo lo conocido, de tener que dejar mi ‘zona de confort’. Viajar es un concepto muy amplio, y a lo que me refiero con ‘viajar’ es a cruzar fronteras (que muchas veces son trabas mentales/emocionales) y a encarar de una vez por todas, mi propio destino sin que los demás lo hagan por mí. Necesitaba aprender a tomar mis propias decisiones, aprender verdaderamente de los errores y tal vez, de algún que otro acierto. Lamentablemente, esa ‘búsqueda interior’ no la podía llevar a cabo en Buenos Aires. Amo a mi familia y a mis amigos, pero llega un momento en que se siente esa NECESIDAD de independencia. Algunos deciden mudarse solos, otros acompañados y para muchos otros la independencia es otra cosa. Bueno, yo decidí viajar sola.
Gracias a mi trabajo (soy fotógrafa) pude dar ese paso. Cuando empecé con esta hermosa profesión tenía 21 años y siempre pensaba que iba a ser mi trampolín al mundo. De algún modo lo fue, ya que conocí Nueva York, Londres, Roma y otras ciudades europeas, pero más bien las conocí como turista y no como ‘viajera’. Después de un tiempo, cuando regresé a casa me di cuenta de que en realidad no lo estaba disfrutando tanto ya que iba, hacía mi trabajo y volvía a mi aburrida rutina.
A partir de ese momento reflexioné y vi que la vida era eso que me estaba pasando por el costado y que yo esquivaba constantemente.

Me quedan sólo dos hojas.

205-

2/9/08

Música: Radiohead

Ubicación: nunca me fui.

Estoy escribiendo mucho menos porque estoy tremendamente ocupada con un trabajo. Además me atrevería a decir que estoy más conforme.
¿Nunca les pasó que alguien les dijera que quiere estar con ustedes pero no puede? ¿Cómo es eso? ¿Cómo funciona? ¿Acaso lo buscan porque es un terrorista? ¿Cada vez que quiere decir que sí le da un shock eléctrico y se le traba la lengua? RARO. RARÍSIMO. Mas allá del chiste y de esta ‘invitación’  a ver la nueva novela de Telefe, realmente es una idea muuuuuuuy enroscada. Típica de una persona enroscada, con ideas enroscadas y cosas enroscadas a su alrededor. Ah, sí! Bueno a mí me pasó. Mi vida ya venía complicada, estaba estancada profesional y personalmente. En el amor venía -10000, una relación amorosa destinada a fallar desde el primer ‘hola’. Básicamente era imposible de concretar. ¿Mi trabajo? No me iba precisamente mal, pero no se parecía en nada a lo que yo imaginaba para mí. Conclusión: no estaba nada conforme y si no cambiaba el rumbo en ESE momento, entonces iba a seguir viendo el tiempo volar.
A decir verdad, a pesar de que todo con ‘el Dramático’ (con mis amigas le pusimos ese apodo) fue bastante doloroso, también fue el último golpe que necesitaba para cambiar. Emm... ¿debería llamarlo y decirle gracias? Na, ni ahí, si hace unos renglones lo odiaba. Corrección: reconozco que lo sigo odiando un poquito. 

Me parece todo muy cercano, todo, todo. Siempre me planteé el tema de cómo los viajes pueden llegar a convertirnos en otras personas. Tienen esa capacidad de abrirnos la cabeza y permitir que rompamos o, que al menos dudemos, de todo lo establecido.
Yo también tengo miedo. Miedo de aventurarme y fracasar, pero ¿quién no? Los que tuvieron el valor dicen que así se aprende. Ojalá que en el futuro yo pueda ser una de esos.

287-

Después de 2 años me volví a reencontrar con él. ¿Con mi ex amor? Ni! Me refiero mi querido diario de viaje. Me puse a leer todo lo que escribí y no sé si llamarlos ‘días de tristeza’, más bien yo los catalogaría como de aprendizaje. Por suerte encontré en la escritura y en el viaje EL lugar para poder refugiarme o exiliarme de todo lo malo que me estaba sucediendo.
Lo último que vi por acá es que buscaba ser protagonista de mi propia vida y no una espectadora más. Mirando las cosas con un poco más de experiencia y distancia, diría que era la protagonista, pero, considero eso sí, que era un asco de protagonista. Una actriz horrible, innominable para cualquier premio. Mi problema era el MIEDO (sí, con mayúsculas y subrayado). Resulta ser que a veces es más fácil dejar que otro se encargue de manejar tu vida para no tener que reconocer los fracasos. Por su puesto que es más sencillo, pero también es más cobarde.
Así que hoy por hoy puedo decir que cambié, de todas maneras el miedo sigue estando presente pero convivo con él y hasta a veces le gano. Tampoco es el típico ‘happy ending’ norteamericano, sino que es una realidad muy real. Dejé Salta, mi hogar durante vaaarios largos meses, un lugar maravilloso en el que conocí gente que jamás olvidaré y que me ayudó, tal vez inconscientemente, de muchas maneras. Me mudé para Auckland en Nueva Zelanda gracias a una oportunidad laboral y ahora me encuentro escribiendo en vivo y en directo desde un bar mientras veo a lo lejos la Sky Tower. Otra ciudad maravillosa, un lugar increíble para sacar fotos, con paisajes muy parecidos a los de Bariloche, en el mismo hemisferio, con un clima parecido, pero a 16 horas de Argentina y 10337km. ¿El amor? Muy bien. En realidad no conocí a nadie especial, pero no es algo que me desespera. Todo está yendo como lo soñé tantas veces que lo que tenga que pasar vendrá solito y con el tiempo.
Por lo pronto, lo que puedo decir es que doy por cerrado este gran capítulo de mi vida. A veces es mejor dar un paso al costado y dejar de mirar tanto para atrás. Yo crecí y hoy sólo voy para adelante.

miércoles, 20 de julio de 2011

Índice

La carpeta está conformada por todos los trabajos realizados en el 1º cuatrimestre. Se encuentran las primeras versiones (algunas con correcciones) acompañadas de su segunda versión. En algunos casos también hay una tercera. En general las reescrituras tienen modificaciones del tipo formal (nombre, título del trabajo, consigna, etc.)
La primera división es la de Textos y Notas.
La parte de textos incluye los ejercicios narrativos y aquellos escritos que pertenecen al bloque del espacio cultural alternativo, en mi caso el Club Cultural Matienzo. Por su parte, las notas son todos los apuntes tomados en clase, comentarios acerca de los trabajos de compañeros y lectura de los textos de los cuadernillos de la cátedra.

Presentación
Éste fue el primer ejercicio pedido. Básicamente es de carácter introductorio para los coordinadores y compañeros de clase.
Hice una primera versión en marzo y la siguiente fue antes de entregar la carpeta, en junio. La reescritura varió levemente su contenido, pero siempre tratando de mantener por qué estudio Comunicación y las cosas que me gusta hacer.

Evocación
El objetivo del ejercicio era hacer memoria y escribir acerca de un libro de nuestro pasado tomando en cuenta la situación de lectura, personajes, cómo llegó a nosotros, etc. En la medida en que fuera posible también teníamos que llevarlo a clase.
Mi primera versión fue bastante básica, conté cuál era el libro y lo que recordaba de él. Por suerte recibí correcciones que me sirvieron para producir un texto más interesante y eso fue lo que me propuse para la reescritura. Modifiqué la introducción para generar curiosidad en vez de contar directamente de qué libro se trataba y creo que resultó un escrito más dinámico.

Mi primera vez
Este trabajo tuvo dos reescrituras. La primera de ellas se basó en las correcciones que recibí del original. Recuerdo que fue bastante difícil empezar porque no sabía cómo lograr algo distinto sin cambiar lo que me gustaba de la historia, así que varias cosas las mantuve tal cual estaban.
Después de varios meses sin leer la primera reescritura, decidí que era hora de ponerme a revisarla. Ciertas ideas o conceptos los conservé: la idea de la primera vez que un pintor realizaba una obra, la relación del personaje con su abuelo, la situación de reencuentro y, de alguna forma, el carácter autobiográfico. Sin embargo, en esta oportunidad intenté generar dos historias al introducir una dentro de otra. Por una parte que el artista introduzca el reencuentro con esa pintura, y que, al mismo tiempo, ese mismo protagonista ( a través de la piel de otro narrador) relate cómo llegó a pintar por primera vez. Me pareció muy interesante cruzar dos voces, dos relatos y tiempos. Al menos yo quedé bastante conforme.

Proceso de escritura
En este caso lo único que hice respecto del original fue agregarle el proceso de escritura de la tercera versión del anterior ejercicio.

Espacio cultural alternativo

Primera visita
Éste trabajo tiene dos versiones: original y reescritura. La reescritura tiene pequeñas modificaciones, ya que, al ser la primera impresión del lugar, me interesó mantener la esencia del primer acercamiento.

Crónica
La indicación que recibimos para la reescritura fue tratar de obtener información o testimonios de los propios protagonistas de Matienzo, es decir dueños, socios, etc. Es por eso que nos contactamos con Agustín, uno de los socios fundadores, para que nos contara más acerca del nacimiento del espacio y el trabajo que realizan allí. Por suerte obtuvimos buenos datos que, en mi caso, combiné con información descargada del sitio del club.

Evento
Para este trabajo se pidió asistir a un evento que tomara lugar en el espacio cultural alternativo. En nuestro caso vimos a una banda y también una muestra de cuadernos.
La reescritura no tuvo modificaciones importantes, salvo algunos detalles de la narración.

Cuaderno
Éste fue el último trabajo del bloque y me resultó bastante interesante la idea de ficcionalizar un referente real (evento) usando, al mismo tiempo, las consignas disponibles en el cuadernillo. En mi caso tome la muestra de cuadernos y la “transformé” en el diario de un ingeniero. Me gustó la idea del diario porque se puede utilizar un lenguaje informal y, de ese modo, relatar con más cercanía cualquier tipo de experiencia. La reeescritura tiene mínimos cambios basados en las correcciones al original.

lunes, 18 de julio de 2011

Hemingway y otras cosas más.

Como mencioné en la entrada anterior, decidí que Ernest Hemingway era el autor del cuadernillo con el que me sentía más cómoda. 
El martes pasado, luego de buscar información sobre su vida, obra y leer algunos cuentos, me propuse comprar y leer uno de sus libros. Me tomé el colectivo, viajé unos minutos y llegué a Microcentro. Caminé unas pocas cuadras y entré a una librería (ya había averiguado por Internet la disponibilidad y el precio). Me quedé un rato recorriendo el lugar mientras escuchaba música hasta que, sin mucho más por hacerte, me acerqué a uno de los empleados y le pregunté si tenía el libro ‘Fiesta’ de Hemingway. Me contestó que iba a fijarse y que pronto volvía. Tardó un ratito, pero yo ya me estaba impacientando, tal vez la búsqueda vía web me había fallado y en realidad no estaba tan disponible como yo creía. Afortunadamente el libro estaba. Lo pagué y muy conforme con mi compra salí del local, pero no sin antes detenerme repetidas veces a ver otros textos. En varias oportunidades estuve a punto de comprar uno o dos más, pero sabía que en casa me esperaban otros con ganas de ser leídos también. 
Hice casi el mismo recorrido que a la ida, llegué a la parada y me tomé el colectivo de vuelta a casa. Por un momento pensé en empezar con la lectura durante el viaje, pero sabía que me iba a sentir mal (leer en movimiento me hace muy mal), así que mejor era aguantar las ganas y esperar a estar sentada o acostada. 
Esa misma noche empecé a leerlo. La verdad es que la lectura fue bastante entretenida y llevadera. Nunca lo sentí como una obligación o un deber, sino que disfruté de haber leído por primera vez un libro de Hemingway. 
La obra en sí trata de un grupo de personas (algunos más amigos que otros) que deciden viajar a España para asistir a los festejos de San Fermín. Durante la narración, el protagonista, Jake, va relatando los lugares en los que se desarrolla la historia: hoteles, restaurantes, plazas, bares, la geografía del país, los habitantes, etc. Todas estas descripciones giran siempre en torno a la corrida de toros y las fiestas de las que participan todos los personajes. 
Lo interesante del libro es que el concepto de ‘viaje’ se encuentra constantemente presente. Desde la manera más explícita, como por ejemplo trasladarse de una ciudad a otra, como así también en los diálogos que refieren a anécdotas e historias.

  • Ideas para producir el diario de viaje: recorrido en tren, auto, descripción del recorrido, paisaje, geografía.
  • Frases/conceptos disparadores: postales, itinerario, fronteras.
  • Modo de relato en 1º persona.
Considero que me fue (y va a ser) bastante útil para poder continuar con la escritura del proyecto narrativo.  
Por otra parte, también estuve consultando por Internet páginas que hablaran sobre viajes y diarios de viajes. Revisé blogs y foros y encontré cosas también muy útiles. Por ejemplo: contar detalles, dar cuenta de las razones del viaje, los cambios que provocan. Además de artículos o textos que narraban acerca de la idea del viaje.

    martes, 12 de julio de 2011

    Hemingway.

    Como bien lo indica el título, el autor que elegí para leer es Ernest Hemingway. A pesar de que busqué información sobre la mayoría de los escritores, éste siempre me causó curiosidad. Creo que desde el principio ya sentía una cercanía con él, y, de algún modo, supuse que iba a terminar convirtiéndose en mi elección. 
    Leyendo varias de sus biografías y cuentos, me encontré con ‘Fiesta’, una novela escrita en 1926. El libro narra una serie de viajes, fiestas y aventuras llevadas a cabo por un grupo de personas luego de la Segunda Guerra Mundial, por Francia y España. Me llamó mucho la atención que se tratara de recorridos y viajes y es por eso que decidí leerla. Hoy me la voy a comprar y, en los siguientes días, voy a ir manteniéndolos al tanto de mi lectura.

    Segundos pasos.

    Estos días estuve pensando bastante en el proyecto narrativo. En realidad, me surgían muchas ideas, pero estaban todas desordenadas y revueltas. Es por eso que pensé hacerme una especie de ‘guía’ que me ayudara para aclarar todo e ir definiendo el texto a producir. Decidí que no iba a ponerme a escribir de lleno la historia, sino que fui anotando palabras claves y conceptos que sirvieran de disparadores. Justamente al ser una guía, no significa que vaya a redactar completamente de esta forma, simplemente es para tener todo lo que tengo en la cabeza de un modo más ordenado y simple. Mi intención al escribir es que siempre surjan cosas nuevas que, en un primer momento, no estaban en mis planes.

    Dos personajes-Dos historias que se cruzan
    • Presente: personaje que encuentra un diario de viaje.
    • Pasado: fragmentos del diario de viaje.

    Presente: Una joven mujer va a una librería (¿cómo llega? ¿cómo es?). Revisa (secciones). Encuentra un diario (¿cómo es? Color, tamaño, olor. Primeras impresiones). Camino a su casa (¿lo lee o no? ¿qué piensa que va a encontrar?). Llega a su casa (lo revisa, lo lee). Se desvela leyendo y pensando. 
    A través de la lectura del diario, la joven descubre que tiene mucho en común con el personaje (se plantea si el hallazgo fue casual, hipótesis. “Por algo el diario se cruzó en su camino”. Destino. Señal). Se refleja en la escritora del diario. Comienzan a surgirle dudas sobre su vida que venía arrastrando: rutina, trabajo, gustos (conexión con ‘Cuaderno’). 

    Pasado: Diario. Desarraigo voluntario. Fragmentos, algunas hojas. No se puede ver todo porque algunas partes se perdieron, fueron arrancadas, están arruinadas por la humedad y el paso del tiempo. Revisar diarios de viajes y agenda personal (viaje a NOA 2011).  

    Redacción

    Presente: Breves participaciones en el texto, acompaña la mirada de la escritora del diario.

    Pasado: Razón de la escritura del diario, sentimientos, recorrido, ¿qué dejó, ¿qué viene?, expectativas, enseñanzas, gente en el camino. Tiene que ser puntual para generar dinamismo en la historia. Hechos claves. El diario tiene la dedicatoria de una figura significativa para la escritora. Indicar ubicación geográfica, fechas, clima, horario. Ser detallista pero informal.

    martes, 5 de julio de 2011

    Dos eventos en una noche.

    Nos encontramos en la esquina de Matienzo y Av. Cabildo alrededor de las 22 como lo habíamos pactado días antes. Caminamos unos metros y entramos al Club Cultural Matienzo. Allí nos atendió una chica y pagamos la entrada para poder ingresar al evento. Lo primero que hicimos fue recorrer un rato el lugar para acomodarnos y reencontrarnos con el espacio. Vimos que en el pequeño escenario ya estaban dispuestos varios instrumentos de música, pero de todas maneras todavía no iban a tocar. No había mucha gente, pero aún así algo de movimiento, todos jóvenes hablando o comiendo.

    En el blog del espacio leímos que estaba teniendo lugar una exposición de cuadernos, así que mientras esperábamos el comienzo del show, nos pusimos a revisar de qué se trataba. La idea de una exposición de cuadernos resultaba interesante, raro, pero intrigante a la vez. En mi mente sonaba distinto, es decir me imaginaba cuadernos expuestos en atriles con todas sus hojas con anotaciones o dibujos. La realidad fue otra, aunque no tan distinta: había anotaciones y había dibujos, pero estaban pegados todos en la pared y con una tenue iluminación. Se exponían caricaturas, apuntes, dibujos casuales, algunos más elaborados y otros menos, retratos en blanco y negro, pintados con acuarelas, lápiz y fibra. La mayoría me produjo risas, me parecieron simpáticos, graciosos, pero por sobre todo espontáneos y supongo que eso los hacía más bellos. Estuvimos varios minutos en la sala sacando fotos y comentando qué nos parecían, así que después de un rato subimos nuevamente, pero esta vez hacia la terraza. Creo que es en este lugar al aire libre, donde verdaderamente se sentía el espíritu de lo “alternativo” o la esencia de Matienzo. Grupos de amigos reunidos comiendo, tomando y charlando, cada uno en la suya, pero compartiendo la misma música y ambiente. Sin dudas se percibía un clima de tranquilidad y distensión e incluso, nosotros también nos acomodamos a la situación hablando y tomando aire fresco.

    Más tarde, fuimos hasta planta baja y nos instalamos en el sector de los sillones. Pedimos una pizza y algo para tomar, mientras esperábamos ansiosos el inicio del evento. Durante nuestra espera nos hicimos “amigos” de una estudiante de California, Erika con la que charlamos un rato de lo que estudiamos, donde vivimos, por qué y para qué estábamos ahí. Es importante destacar que siempre de fondo se escuchaba la transmisión de Radio Colmena, la radio que se encuentra en la terraza de Matienzo, y que tenía de invitados a los músicos que iban a tocar esa misma noche.

    Finalmente, alrededor de las 00.30 terminó el programa de radio y la banda comenzó a tocar. Cantaba una chica en francés, acompañada de los músicos. Realmente sonaba bien, una linda voz y, lo que más me llamó la atención, el sonido del piano. Básicamente asistimos a dos eventos, por una parte la exposición de cuadernos (que está hasta el 2 de Junio), y por otra parte, y en realidad a lo que íbamos, al mini recital de la banda. La planta baja estaba repleta de gente: amigos, desconocidos, turistas, argentinos, novios, compañeros, etc., y la atmósfera cargada de buenos momentos, risas, miradas cómplices y saludos.

    Matienzo tiene crónica.

    Lo primero que se ve al llegar a la calle Matienzo 2424 es una pequeña pared llena de colores: azul, rojo, amarillo, verde y naranja, balcones, ventanas y una puerta de madera. Todo esto, sin dudas genera intriga. Si te acercas podrás ver un pequeño cartel que indica el nombre del lugar y su propuesta. El Club Cultural Matienzo, ubicado en la zona de Colegiales, se define como un “multiespacio dedicado a la generación, producción y presentación de contenidos culturales”. Este llamativo espacio abrió sus puertas el 7 de Noviembre de 2008.

    Lo que motivó su creación fue, principalmente, la ausencia de un lugar en el cual escuchar buena música, compartir charlas relajadas y nutrirse de experiencias y momentos más cercanos al circuito under. Agustín Jaís, uno de los fundadores, nos contó que al principio de este proyecto eran cinco socios: cuatro de ellos se conocían desde jóvenes y con otro jugaban al fútbol. Pero más allá de los distintos ámbitos en los que se relacionaban, todos iban por el mismo camino: unos tenían la idea de un espacio ocio-cultural para estudiantes extranjeros, mientras que otros pensaban en algo similar. Es así que nació Matienzo, un proyecto superador pensado, concebido y llevado a cabo por un grupo de amigos. Sus objetivos son desarrollar un ambiente de difusión de actividades culturales/alternativas, ofrecer una programación de alta calidad a precios inclusivos, brindar un marco de crecimiento para artistas y, por sobre todo, fomentar el trabajo colectivo.

    En sus comienzos, hace casi tres años, el club contaba con un equipo de trabajo reducido, pero que fue creciendo año a año y que, actualmente está formado por personal rentado, semi-rentado y voluntarios, dando como resultado un grupo de alrededor de 60 personas. Se encuentra organizado en la Comisión Directiva y el Departamento de Proyectos con sus diversos sectores: arte, diseño, cine, formación, música, teatro, acción social, bar y colaboradores que juntos llevan a cabo el funcionamiento de las actividades.

    Todos sus socios fundadores, entre los que se encuentran una socióloga, un abogado, un especialista en sistemas, un cocinero y un artista visual “consumían o hacían cultura”: organizaban fiestas, torneos de fútbol, cine argentino subtitulado y proyectos de arte, comentó Agustín. Y es, fundamentalmente, esa visión la que buscan transmitir a través de Matienzo. Desde sus comienzos, se destaca dentro del circuito independiente como un espacio alternativo que busca llenar los vacíos culturales promoviendo un entorno para la difusión de una importante variedad de actividades: ciclos de cine, teatro, espectáculos de música y literatura; exposiciones de moda y arte. Festivales interdisciplinarios, talleres, actividades de formación, proyectos de acción social y radio online, todas acompañadas de ricas y accesibles propuestas gastronómicas.

    El lugar funciona en una casona de tres pisos construida en el año 1922, cuenta con dos pisos y una terraza. Las instalaciones fueron modificándose con el correr del tiempo. Lo primero que se llevó a cabo fue la restauración y con ello la búsqueda de un sello personal y distintivo. “Buscando casas vimos varias, tampoco tantas, pero por suerte dimos con esa, que estaba en un estado jodido, pero nos enamoramos. Después, fue cuestión de laburar muchísimo con amigos que ayudaron (venían a lijar paredes, arreglar cosas) y con donaciones. Arrancando de a poco, y perdiendo plata durante mucho tiempo, e inaugurando lo más pronto posible para empezar a tener algunos ingresos. Nos interesamos en organizar eventos siendo lo más generosos posibles con los artistas y músicos, para que quisieran venir, se fueran contentos y recomendaran el lugar”. La renovación de la fachada y de los distintos pisos del lugar, se logró gracias a las intervenciones y colaboraciones de artistas jóvenes argentinos e iberoamericanos que trabajaron junto con los creadores del proyecto.

    Hacia Mayo de 2009, se estaba intentando obtener la habilitación para que toquen bandas, proceso que resultó complicado debido al clima generado por la tragedia de Cromañón, pero que, afortunadamente, fue conseguida. También, para ese momento, se estaba gestando la biblioteca que hoy está conformada por literatura especializada en arte, cine, fotografía, poesía, cuento y novela. Matienzo cuenta además con sonido y luces adecuadas para recitales, obras de teatro y proyecciones audiovisuales; proyector y tres pantallas de distintos tamaños y dos salas para exposiciones artísticas con iluminación acorde y sistemas de montaje, internet Wi-Fi y cocina. Por último, en la terraza se encuentra el estudio de Radio Colmena que funciona desde Octubre de 2010.

    El club, a lo largo de su trayectoria, ha conseguido no solo superar las expectativas de sus integrantes, sino también impulsarlos a seguir trabajando. Es importante destacar los logros obtenidos por medio del accionar del club: creación de Escena (Espacios Escénicos Autónomos), MECA (Movimiento de Espacios de Cultura y Arte), red Fora do Eixo Argentina y modificación de la Ley del Teatro Independiente, entre otros.

    En síntesis, Matienzo conjuga en un ambiente diferente una gran cantidad de experiencias. No solo aquellas que se desprenden del desarrollo de las actividades que se realizan allí, sino también de las relaciones interpersonales y con sus distintos rincones. Es un espacio que invita a vivir momentos de reflexión, ocio y descubrimiento.

    Matienzo nunca termina.

    Decidimos visitar el Centro Cultural Matienzo ubicado en el límite entre Palermo y Colegiales. La primera vista al lugar me generó intriga y gracia. Es un lugar pequeño y está medio escondido, pero realmente no pasa desapercibido. El frente está pintado de muchos colores y sin dudas que genera ganas de conocerlo e interesarse por lo que sucede allí. Al ingresar, lo primero que llama la atención es la decoración y el estilo del lugar. Es un espacio muy grande, con las paredes pintadas de colores y mucho lugar para ubicarse tranquilo, pero por sobre todo como uno lo desee. Hay sillones, mesas con sillas y un pequeño escenario, acompañado por la luz ultravioleta que genera un ambiente divertido. Además está la cartelera del centro indicando todas las actividades, eventos, cursos, etc. día por día.
     
    Es una casa antigua que tiene una gran variedad de rincones y habitaciones: subiendo la primera escalera se encuentra el baño y dos habitaciones, siguiendo por la otra escalera se llega a la terraza. Allí mismo funciona una radio (Radio Colmena) que va variando de temáticas de acuerdo al día de emisión. También, junto con una mini barra donde se puede tomar algo, está el equipo de música.
     
    En el lugar se realizan variadas actividades: cursos, teatro, ciclos de cine, eventos de música, entre otros, pero no necesariamente se tiene que ir a Matienzo a hacer algo de eso, uno puede ir a tomar algo y a pasarla bien.
     
    Me pareció un espacio interesante y despertó mi curiosidad, lo cual creo que es positivo. Sin dudarlo volvería para asistir a alguno de los eventos, especialmente el de cine.

    Escribir lleva su tiempo.

    El proceso de escritura, como todo proceso, consta de varias etapas que tienen sus respectivos momentos. El primer texto que escribí llamado “Mi primera vez” nació mucho antes de escribirlo; en la etapa de la planificación. Ese primer momento de pensar e imaginar de qué se iba a tratar mi historia y como asociarlo con el campo semántico que me había tocado fue, por sobre todo, confuso. Hacía mucho tiempo que no escribía con una consigna que me permitiera acotar, pero por otra parte, fue útil para darle un marco a la narración. A pesar de que ese primer paso me generó varias dudas, sí tuve algunas certezas en el momento en que recibí las indicaciones para escribir el texto. Sabía que el personaje iba a ser pintor y también cuál iba a ser su nombre. Al mismo tiempo, también tenía la idea de que cuente el proceso de su primer contacto con la pintura y el arte. Una vez que supe levemente lo que buscaba contar, me propuse hacer un borrador. Terminé haciendo dos y el segundo fue el que presenté.

    Al escribir la primera versión, no me detuve (porque tampoco lo sabía ni tenía en cuenta) en los aspectos formales de la narración, es decir no consideré qué tipo de narrador iba a aparecer en mi historia, tampoco la idea de representar y no explicar a través de los espacios y personajes, etc. Sino que fui escribiendo tal cual me parecía que podía llegar a funcionar. Por otra parte, sí procuré tener cierto cuidado en relación con los tiempos verbales y su incidencia en la trama.

    En el momento de la primera reescritura estuve un poco más conciente de lo que tenía que revisar. De todas maneras, para ese entonces, todavía no habíamos puesto en común los aspectos de la narración a tener en cuenta, pero más allá de eso, las correcciones recibidas fueron muy útiles y es en eso en lo que me enfoque para modificar el texto. Lo que podría decir es que fue difícil el segundo acercamiento, ya que me costaba darme cuenta qué es lo que podía pulir. Es por ello que una mirada ajena o leerlo luego de un tiempo siempre ayuda.

    Finalmente, escribí una tercera versión. Luego de más de un mes sin leer mi anterior reescritura, decidí que ya era hora de volver al lápiz y al papel.

    Esta vez estuve mucho más pendiente de lo que quería lograr. Sabía que quería mantener ciertos conceptos, pero también me interesaba mucho jugar con los personajes y narradores. Para las modificaciones me basé, principalmente, en las puestas en común y notas tomadas en clase. Fueron muy útiles en el momento de redactar. Lo que más me interesó fue crear un clima de misterio y no ser tan explícita, sino dejar al lector espacios para que saque sus propias conclusiones. Creo que en esta oportunidad resultó ser un texto más corto, pero muchísimo más concreto y claro.

    Volver (Mi Primera Vez)

    Un domingo, no hace mucho preparando la mudanza hacia otro estudio y víctima de la inquietante monotonía, me reencontré con ella. Tenerla otra vez en mis brazos fue como una bocanada de aire fresco y renovador. La recorrí minuciosamente, miré todo. Hasta el último detalle. La abracé, la toqué, sentí su olor y se despertaron en mi piel infinidad de sentimientos.

    Me quedaba mucho por hacer todavía. La habitación blanca estaba llena de cajas apiladas por todos lados, plásticos en el suelo y papel de diario. Pero no me interesaba nada más. Fui a mi cuarto y me acosté en la cama mientras ella permanecía inmóvil entre las sábanas. Era bella, un poco infantil, pero con ciertos rasgos de madurez. Y esa particular combinación era la que la hacía tan atractiva. Además, se parecía al sol que nos alumbraba desde el ventanal.

    Siempre le gustó escribir, pero nunca le gustó ser el protagonista.

    Su abuelo fue, sin dudarlo, su máxima influencia. Un hombre amable, con un bigote simpático, despeinado y siempre con las manos manchadas de colores. A pesar de su excelente relación, ninguno de los dos tenía la necesidad de hablar mucho para entenderse. Era de ese tipo de vínculos que van más allá de las palabras.

    Una tarde como muchas otras (eso pensaba) en las que observaba a su Nono mientras pintaba, algo le pasó. Ya no era un día cualquiera, algo había. Fue un segundo. Lo mismo que dura un parpadeo, lo que tarda una bomba en destruir. Así se sintió. Fue una explosión. Una explosión interna. A diferencia de lo que se puede esperar, nada quedó destruido sino todo lo contrario. Por primera vez en su vida creó algo. Un objeto más y, aparentemente inutilizable, cobró vida. El resultado fue bastante satisfactorio. Se sentía feliz.

    Veinte años después, cuando se reencontró con ella, todos estos recuerdos volvieron a su mente. La cara de su abuelo, su pelo enmarañado, el clima de ese día, los colores, todo. Su primer amor estaba ahí. Anaranjada, roja, brillante, dorada como el sol. Lo estaba esperando a él. Estaba aguardando ser vista una vez más.

    Ella, la obra. Él, el pintor. No hacía falta decir nada, el momento fue perfecto. Las palabras sobraban y los silencios no incomodaban. Al fin y al cabo se conocían desde siempre. Estaban juntos otra vez.

    Volviendo a evocar.

    Tenía una forma muy particular y nunca conocí otro como el mío. Era enorme (para mi altura de ese momento) y no tenía hojas de papel; eran de cartón. Cuando pienso en mi infancia, automáticamente me transporto a los años en que leía este “librote” de Babar. Siempre lo hacía en la alfombra de mi cuarto (usando un pijama que todavía conservo) e intentando hacerlo también en mi cama a la hora de dormir. En él aparecen los personajes del dibujo animado en distintas situaciones, como por ejemplo tocando instrumentos, jugando, etc. Su propósito era que el lector aprenda los números, letras y palabras pero que, al mismo tiempo, sea de una manera divertida. Y para mi esa forma diferente de aprender funcionó. Incluso pasaron doce años aproximadamente y todavía lo recuerdo. Muchas veces me pregunto por qué será que lo tengo tan presente. Imagino que es porque me lo regaló mi mamá, y entonces me lleva indirectamente a pensar y reflexionar acerca de nuestra relación. Cualquiera sea el motivo, es un libro que siempre voy a recordar con mucho cariño y alegría.

    Just like starting over.

    A partir de esta entrada el blog vuelve a empezar. Voy a subir todos los trabajos que presenté en la carpeta del 1º cuatrimestre, pero en sus versiones finales.
    Les doy nuevamente la bienvenida.
     
    Mi nombre es Perla, tengo 20 años y vivo en Avellaneda. Todavía no estoy segura por qué estudio Comunicación, pero tampoco tengo dudas respecto a que este es mi camino. A veces lo pienso y creo que una buena razón podría ser que no me veo haciendo otra cosa que no esté relacionada con el mundo de la comunicación. No soy buena para los números. Tampoco podría ser médica ya que, si bien la gente me llama la atención, no me interesa al nivel de querer curarla. ¿Los animales, la naturaleza? no tengo nada contra ellos, pero prefiero otras cosas. Sinceramente, podría seguir casi eternamente descartando aquello que no sé hacer y enumerando otras tantas actividades que no me parecen atractivas, así que lo mejor sería decir lo que sí me gusta. Me gusta escribir, me gusta escuchar hablar a la gente, me encanta leer y me interesa muchísimo observar a las personas en sus relaciones. Además, me divierte sacar fotos, ir a museos y, de vez en cuando, pintar.

    Creo que esta breve presentación ilustra bastante bien lo que soy. De todas maneras seguro faltan muchísimas cosas más, pero ni siquiera yo me conozco del todo.

    Lo primero es lo primero.

    Desde que supe que tenía que llevar a cabo este proyecto narrativo, me rondaba por la cabeza el tema del tiempo. El tiempo, el viaje y la escritura. Supongo que me llamó la atención este eje porque me veía bombardeada por esas palabras. “No tengo tiempo, “Tenemos tiempo”, “Hay tiempo”, entonces me parecía un buen concepto para tener en cuenta. Pensé en trabajar los encuentros y desencuentros, desde los más pequeños hasta los más significativos. Si bien esta idea todavía me interesa, estuve considerando otras.
    Casualmente hace unos días, leí una nota en una revista que contaba la historia de una chica que realizó su primera película. Ella estudió cine y viajó a España para perfeccionarse gracias a una beca. Mientras repasaba la nota, una palabra me llamó mucho la atención: desarraigo. Al verla se me disparó la idea de escribir algo relacionado con eso. La historia de vida de esta joven y lo relatado me pareció lo suficientemente atractiva como para enfocar mi texto por ese lado.
    En relación con el concepto de viaje, siempre lo considere (basándome en las lecturas de los cuadernillos), en términos “metafóricos”. Es decir, como un proceso de aprendizajes, cambios, transformaciones y metamorfosis. Con sorpresas, obstáculos, aventura y desafíos que acompañan el crecimiento y descubrimiento personal. Es así que, apoyándome en esta idea, me gustaría lograr un cuento que tenga como tema principal el desarraigo de un personaje. Desde el punto de vista geográfico, pero también dando cuenta de lo que dejó atrás, lo que viene, los problemas y las cosas buenas encontradas en ese camino. A propósito de este bosquejo, mi último trabajo  ("Cuaderno") tiene bastante que ver con la idea para este proyecto. Trata del diario de un hombre que viaja por algo (no se sabe por qué razón) con una historia que pretende dejar atrás (aunque no del todo) y con planteos acerca de su vida personal y profesional.
    En el cuadernillo de “Viaje y Narración”, encontré un apartado llamado “Crónica y testimonio” 1.Diario de viaje-2.Entrevista a un viajero. Me parece que estas dos consignas van a ser de gran ayuda para mi texto ya que podría ser interesante hablar con gente que haya pasado por la experiencia de dejar su lugar. No es lo mismo elegir irse que hacerlo por obligación o sin voluntad. En mi caso en particular, me parece mucho mejor producir el escrito desde el enfoque de la elección, tal vez luego termine no siendo tan voluntaria, pero al menos empezarlo desde ahí.
    Me entusiasma bastante lo que tengo en mente, aunque sin dudas tengo que seguir trabajándolo.

    jueves, 16 de junio de 2011

    Cuaderno.

    30/6/07
    Humor: Bien, zafa.
    Clima: Tranquilo, zafa también.
    Gente: En el colectivo la gente es siempre insoportable.
    Ya estoy por llegar al trabajo, pero escribo un poco para matar el tiempo. Los movimientos del colectivo me matan, me marean, y el ruido es insoportable. De todas maneras, creo que el colectivo junto con el baño (sí, el baño) son lugares de reflexión.
    Estoy a cinco cuadras, si no me paro ahora no me bajo más.

    1/7
    Sueño: Bastante.
    Ganas de irme a dormir: Muchas
    Ganas de llamarla: +10.
    Por suerte no me queda mucho tiempo más en este laburo. A veces pienso si ser Ingeniero es algo que elegí yo REALMENTE, o si el resto lo hizo por mi. Y por el resto me refiero a mi madre y mi ex novia. No sé, me parece que soy muy influenciable. Nuevamente, eso dicen. En fin, ya es tarde y tengo mucho para embalar.
    Mañana es sábado.

    2/7/2007
    Hambre: Mato por comida.
    Ganas de cocinar: -100
    Números de imanes de deliverys pegados en la  heladera: 10, no 9.
    Hoy me levanté muy temprano, admiro a la gente que decide hacerlo porque sí. Bah, no admiro, me parece bien nada más. Son las 16 y yo siento como si fueran las 23, qué poca vida! Bueno, tampoco es poca vida, es que irse de viaje conlleva muchas cosas, es un gran cambio.
    Me di cuenta que en este párrafo ya me contradije dos veces. Suelo hacerlo.
    Changes, como la canción de Bowie. Bowie me gusta. Sí, que se yo…es raro, pero bien. Entonces cambios. No me gusta ponerme a pensar mucho, siento que termino llegando a nada. Más bien, creo que temo a las conclusiones a las que podría llegar.
    Este no parece el cuaderno de un Ingeniero de 35 años ¿no? Lo supuse. Tal vez debería haber sido escritor, director o incluso periodista. Soy casi todo lo que alguna vez dije
    que no iba a ser. Igual creo que eso les pasa a varios, necesito que le pase a varios como para no sentirme tan solo.
    Pienso que debería existir algo así como una exposición de cuadernos. Me refiero a una expo de pensamientos, dibujos, ideas. Expo-debate-cuaderno tal vez. Qué se yo, ya tengo sueño. Resulta que ahora son las 20.
    Mañana es domingo, el peor día de la semana.

    Me dormí tan temprano que ahora son las 5 y ya no tengo sueño. Pensar que sólo faltan 2 días para que me vaya. Es rarísimo, el tiempo pasa demasiado rápido. Estaba pensando qué es lo que me falta hacer, creo que nada porque en realidad las valijas están casi listas y por fin terminé con las cajas. Soy muy organizado, supongo que eso sí lo tengo de Ingeniero.

    Domingo 3/7 (H-o-r-r-i-b-l-e)
    Masculinidad: -1000
    Feminidad: Me supera
    ¿Debería llamarla para decirle que me voy? Es lo único en lo que pensé hoy. Por eso el domingo es odioso, porque pensás en gente que no querés. Encima llueve, ¿qué mas?
    Creo que soy mujer. Voy a buscar alguna película que reafirme mi masculinidad, no sé…Rocky?

    Lunes 4-7
    Último día de trabajo por finnnnnnn! Creo que me van a hacer una despedida sorpresa, bah, eso sospecho. Igual ya no sería tan sorpresa ¿no? Voy a poner mi mejor cara.


    Al final no tuve ninguna fiesta, pero está bien. Va a estar todo bien.

    Martes 5/7/2007
    Valijas: Preparadas
    Estado actual: Nervioso, ansioso.
    Ya es martes, en un rato me voy para Ezeiza, pero antes quería escribir por última vez desde casa. Voy a extrañar todo esto…despertarme en este lugar, los mareos en el colectivo, tomar el ascensor todos los días y bajarme en el 5º, en fin…muchas cosas. Aunque supongo que me daré más cuenta cuando ya esté allá.


    Voy saliendo.

    Ahora estoy en el taxi camino al aeropuerto. No debería escribir porque también me mareo, pero quiero registrar cada minuto.
    Esto es un cambio, yo lo que busco es eso. Alejarme un poco, salir de la rutina, pero por sobre todo alejarme.

    Bueno, este es el fin (trágico). Ya debería estar por abordar y, aparte, no me quedan más hojas para escribir. Así que, seguramente, cuando llegue a París me compre otro cuaderno.
    Y tal vez la llame, tal vez…