martes, 5 de julio de 2011

Dos eventos en una noche.

Nos encontramos en la esquina de Matienzo y Av. Cabildo alrededor de las 22 como lo habíamos pactado días antes. Caminamos unos metros y entramos al Club Cultural Matienzo. Allí nos atendió una chica y pagamos la entrada para poder ingresar al evento. Lo primero que hicimos fue recorrer un rato el lugar para acomodarnos y reencontrarnos con el espacio. Vimos que en el pequeño escenario ya estaban dispuestos varios instrumentos de música, pero de todas maneras todavía no iban a tocar. No había mucha gente, pero aún así algo de movimiento, todos jóvenes hablando o comiendo.

En el blog del espacio leímos que estaba teniendo lugar una exposición de cuadernos, así que mientras esperábamos el comienzo del show, nos pusimos a revisar de qué se trataba. La idea de una exposición de cuadernos resultaba interesante, raro, pero intrigante a la vez. En mi mente sonaba distinto, es decir me imaginaba cuadernos expuestos en atriles con todas sus hojas con anotaciones o dibujos. La realidad fue otra, aunque no tan distinta: había anotaciones y había dibujos, pero estaban pegados todos en la pared y con una tenue iluminación. Se exponían caricaturas, apuntes, dibujos casuales, algunos más elaborados y otros menos, retratos en blanco y negro, pintados con acuarelas, lápiz y fibra. La mayoría me produjo risas, me parecieron simpáticos, graciosos, pero por sobre todo espontáneos y supongo que eso los hacía más bellos. Estuvimos varios minutos en la sala sacando fotos y comentando qué nos parecían, así que después de un rato subimos nuevamente, pero esta vez hacia la terraza. Creo que es en este lugar al aire libre, donde verdaderamente se sentía el espíritu de lo “alternativo” o la esencia de Matienzo. Grupos de amigos reunidos comiendo, tomando y charlando, cada uno en la suya, pero compartiendo la misma música y ambiente. Sin dudas se percibía un clima de tranquilidad y distensión e incluso, nosotros también nos acomodamos a la situación hablando y tomando aire fresco.

Más tarde, fuimos hasta planta baja y nos instalamos en el sector de los sillones. Pedimos una pizza y algo para tomar, mientras esperábamos ansiosos el inicio del evento. Durante nuestra espera nos hicimos “amigos” de una estudiante de California, Erika con la que charlamos un rato de lo que estudiamos, donde vivimos, por qué y para qué estábamos ahí. Es importante destacar que siempre de fondo se escuchaba la transmisión de Radio Colmena, la radio que se encuentra en la terraza de Matienzo, y que tenía de invitados a los músicos que iban a tocar esa misma noche.

Finalmente, alrededor de las 00.30 terminó el programa de radio y la banda comenzó a tocar. Cantaba una chica en francés, acompañada de los músicos. Realmente sonaba bien, una linda voz y, lo que más me llamó la atención, el sonido del piano. Básicamente asistimos a dos eventos, por una parte la exposición de cuadernos (que está hasta el 2 de Junio), y por otra parte, y en realidad a lo que íbamos, al mini recital de la banda. La planta baja estaba repleta de gente: amigos, desconocidos, turistas, argentinos, novios, compañeros, etc., y la atmósfera cargada de buenos momentos, risas, miradas cómplices y saludos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario