Lo primero que se ve al llegar a la calle Matienzo 2424 es una pequeña pared llena de colores: azul, rojo, amarillo, verde y naranja, balcones, ventanas y una puerta de madera. Todo esto, sin dudas genera intriga. Si te acercas podrás ver un pequeño cartel que indica el nombre del lugar y su propuesta. El Club Cultural Matienzo, ubicado en la zona de Colegiales, se define como un “multiespacio dedicado a la generación, producción y presentación de contenidos culturales”. Este llamativo espacio abrió sus puertas el 7 de Noviembre de 2008.
Lo que motivó su creación fue, principalmente, la ausencia de un lugar en el cual escuchar buena música, compartir charlas relajadas y nutrirse de experiencias y momentos más cercanos al circuito under. Agustín Jaís, uno de los fundadores, nos contó que al principio de este proyecto eran cinco socios: cuatro de ellos se conocían desde jóvenes y con otro jugaban al fútbol. Pero más allá de los distintos ámbitos en los que se relacionaban, todos iban por el mismo camino: unos tenían la idea de un espacio ocio-cultural para estudiantes extranjeros, mientras que otros pensaban en algo similar. Es así que nació Matienzo, un proyecto superador pensado, concebido y llevado a cabo por un grupo de amigos. Sus objetivos son desarrollar un ambiente de difusión de actividades culturales/alternativas, ofrecer una programación de alta calidad a precios inclusivos, brindar un marco de crecimiento para artistas y, por sobre todo, fomentar el trabajo colectivo.
En sus comienzos, hace casi tres años, el club contaba con un equipo de trabajo reducido, pero que fue creciendo año a año y que, actualmente está formado por personal rentado, semi-rentado y voluntarios, dando como resultado un grupo de alrededor de 60 personas. Se encuentra organizado en la Comisión Directiva y el Departamento de Proyectos con sus diversos sectores: arte, diseño, cine, formación, música, teatro, acción social, bar y colaboradores que juntos llevan a cabo el funcionamiento de las actividades.
Todos sus socios fundadores, entre los que se encuentran una socióloga, un abogado, un especialista en sistemas, un cocinero y un artista visual “consumían o hacían cultura”: organizaban fiestas, torneos de fútbol, cine argentino subtitulado y proyectos de arte, comentó Agustín. Y es, fundamentalmente, esa visión la que buscan transmitir a través de Matienzo. Desde sus comienzos, se destaca dentro del circuito independiente como un espacio alternativo que busca llenar los vacíos culturales promoviendo un entorno para la difusión de una importante variedad de actividades: ciclos de cine, teatro, espectáculos de música y literatura; exposiciones de moda y arte. Festivales interdisciplinarios, talleres, actividades de formación, proyectos de acción social y radio online, todas acompañadas de ricas y accesibles propuestas gastronómicas.
El lugar funciona en una casona de tres pisos construida en el año 1922, cuenta con dos pisos y una terraza. Las instalaciones fueron modificándose con el correr del tiempo. Lo primero que se llevó a cabo fue la restauración y con ello la búsqueda de un sello personal y distintivo. “Buscando casas vimos varias, tampoco tantas, pero por suerte dimos con esa, que estaba en un estado jodido, pero nos enamoramos. Después, fue cuestión de laburar muchísimo con amigos que ayudaron (venían a lijar paredes, arreglar cosas) y con donaciones. Arrancando de a poco, y perdiendo plata durante mucho tiempo, e inaugurando lo más pronto posible para empezar a tener algunos ingresos. Nos interesamos en organizar eventos siendo lo más generosos posibles con los artistas y músicos, para que quisieran venir, se fueran contentos y recomendaran el lugar”. La renovación de la fachada y de los distintos pisos del lugar, se logró gracias a las intervenciones y colaboraciones de artistas jóvenes argentinos e iberoamericanos que trabajaron junto con los creadores del proyecto.
Hacia Mayo de 2009, se estaba intentando obtener la habilitación para que toquen bandas, proceso que resultó complicado debido al clima generado por la tragedia de Cromañón, pero que, afortunadamente, fue conseguida. También, para ese momento, se estaba gestando la biblioteca que hoy está conformada por literatura especializada en arte, cine, fotografía, poesía, cuento y novela. Matienzo cuenta además con sonido y luces adecuadas para recitales, obras de teatro y proyecciones audiovisuales; proyector y tres pantallas de distintos tamaños y dos salas para exposiciones artísticas con iluminación acorde y sistemas de montaje, internet Wi-Fi y cocina. Por último, en la terraza se encuentra el estudio de Radio Colmena que funciona desde Octubre de 2010.
El club, a lo largo de su trayectoria, ha conseguido no solo superar las expectativas de sus integrantes, sino también impulsarlos a seguir trabajando. Es importante destacar los logros obtenidos por medio del accionar del club: creación de Escena (Espacios Escénicos Autónomos), MECA (Movimiento de Espacios de Cultura y Arte), red Fora do Eixo Argentina y modificación de la Ley del Teatro Independiente, entre otros.
En síntesis, Matienzo conjuga en un ambiente diferente una gran cantidad de experiencias. No solo aquellas que se desprenden del desarrollo de las actividades que se realizan allí, sino también de las relaciones interpersonales y con sus distintos rincones. Es un espacio que invita a vivir momentos de reflexión, ocio y descubrimiento.
Lo que motivó su creación fue, principalmente, la ausencia de un lugar en el cual escuchar buena música, compartir charlas relajadas y nutrirse de experiencias y momentos más cercanos al circuito under. Agustín Jaís, uno de los fundadores, nos contó que al principio de este proyecto eran cinco socios: cuatro de ellos se conocían desde jóvenes y con otro jugaban al fútbol. Pero más allá de los distintos ámbitos en los que se relacionaban, todos iban por el mismo camino: unos tenían la idea de un espacio ocio-cultural para estudiantes extranjeros, mientras que otros pensaban en algo similar. Es así que nació Matienzo, un proyecto superador pensado, concebido y llevado a cabo por un grupo de amigos. Sus objetivos son desarrollar un ambiente de difusión de actividades culturales/alternativas, ofrecer una programación de alta calidad a precios inclusivos, brindar un marco de crecimiento para artistas y, por sobre todo, fomentar el trabajo colectivo.
En sus comienzos, hace casi tres años, el club contaba con un equipo de trabajo reducido, pero que fue creciendo año a año y que, actualmente está formado por personal rentado, semi-rentado y voluntarios, dando como resultado un grupo de alrededor de 60 personas. Se encuentra organizado en la Comisión Directiva y el Departamento de Proyectos con sus diversos sectores: arte, diseño, cine, formación, música, teatro, acción social, bar y colaboradores que juntos llevan a cabo el funcionamiento de las actividades.
Todos sus socios fundadores, entre los que se encuentran una socióloga, un abogado, un especialista en sistemas, un cocinero y un artista visual “consumían o hacían cultura”: organizaban fiestas, torneos de fútbol, cine argentino subtitulado y proyectos de arte, comentó Agustín. Y es, fundamentalmente, esa visión la que buscan transmitir a través de Matienzo. Desde sus comienzos, se destaca dentro del circuito independiente como un espacio alternativo que busca llenar los vacíos culturales promoviendo un entorno para la difusión de una importante variedad de actividades: ciclos de cine, teatro, espectáculos de música y literatura; exposiciones de moda y arte. Festivales interdisciplinarios, talleres, actividades de formación, proyectos de acción social y radio online, todas acompañadas de ricas y accesibles propuestas gastronómicas.
El lugar funciona en una casona de tres pisos construida en el año 1922, cuenta con dos pisos y una terraza. Las instalaciones fueron modificándose con el correr del tiempo. Lo primero que se llevó a cabo fue la restauración y con ello la búsqueda de un sello personal y distintivo. “Buscando casas vimos varias, tampoco tantas, pero por suerte dimos con esa, que estaba en un estado jodido, pero nos enamoramos. Después, fue cuestión de laburar muchísimo con amigos que ayudaron (venían a lijar paredes, arreglar cosas) y con donaciones. Arrancando de a poco, y perdiendo plata durante mucho tiempo, e inaugurando lo más pronto posible para empezar a tener algunos ingresos. Nos interesamos en organizar eventos siendo lo más generosos posibles con los artistas y músicos, para que quisieran venir, se fueran contentos y recomendaran el lugar”. La renovación de la fachada y de los distintos pisos del lugar, se logró gracias a las intervenciones y colaboraciones de artistas jóvenes argentinos e iberoamericanos que trabajaron junto con los creadores del proyecto.
Hacia Mayo de 2009, se estaba intentando obtener la habilitación para que toquen bandas, proceso que resultó complicado debido al clima generado por la tragedia de Cromañón, pero que, afortunadamente, fue conseguida. También, para ese momento, se estaba gestando la biblioteca que hoy está conformada por literatura especializada en arte, cine, fotografía, poesía, cuento y novela. Matienzo cuenta además con sonido y luces adecuadas para recitales, obras de teatro y proyecciones audiovisuales; proyector y tres pantallas de distintos tamaños y dos salas para exposiciones artísticas con iluminación acorde y sistemas de montaje, internet Wi-Fi y cocina. Por último, en la terraza se encuentra el estudio de Radio Colmena que funciona desde Octubre de 2010.
El club, a lo largo de su trayectoria, ha conseguido no solo superar las expectativas de sus integrantes, sino también impulsarlos a seguir trabajando. Es importante destacar los logros obtenidos por medio del accionar del club: creación de Escena (Espacios Escénicos Autónomos), MECA (Movimiento de Espacios de Cultura y Arte), red Fora do Eixo Argentina y modificación de la Ley del Teatro Independiente, entre otros.
En síntesis, Matienzo conjuga en un ambiente diferente una gran cantidad de experiencias. No solo aquellas que se desprenden del desarrollo de las actividades que se realizan allí, sino también de las relaciones interpersonales y con sus distintos rincones. Es un espacio que invita a vivir momentos de reflexión, ocio y descubrimiento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario