lunes, 18 de julio de 2011

Hemingway y otras cosas más.

Como mencioné en la entrada anterior, decidí que Ernest Hemingway era el autor del cuadernillo con el que me sentía más cómoda. 
El martes pasado, luego de buscar información sobre su vida, obra y leer algunos cuentos, me propuse comprar y leer uno de sus libros. Me tomé el colectivo, viajé unos minutos y llegué a Microcentro. Caminé unas pocas cuadras y entré a una librería (ya había averiguado por Internet la disponibilidad y el precio). Me quedé un rato recorriendo el lugar mientras escuchaba música hasta que, sin mucho más por hacerte, me acerqué a uno de los empleados y le pregunté si tenía el libro ‘Fiesta’ de Hemingway. Me contestó que iba a fijarse y que pronto volvía. Tardó un ratito, pero yo ya me estaba impacientando, tal vez la búsqueda vía web me había fallado y en realidad no estaba tan disponible como yo creía. Afortunadamente el libro estaba. Lo pagué y muy conforme con mi compra salí del local, pero no sin antes detenerme repetidas veces a ver otros textos. En varias oportunidades estuve a punto de comprar uno o dos más, pero sabía que en casa me esperaban otros con ganas de ser leídos también. 
Hice casi el mismo recorrido que a la ida, llegué a la parada y me tomé el colectivo de vuelta a casa. Por un momento pensé en empezar con la lectura durante el viaje, pero sabía que me iba a sentir mal (leer en movimiento me hace muy mal), así que mejor era aguantar las ganas y esperar a estar sentada o acostada. 
Esa misma noche empecé a leerlo. La verdad es que la lectura fue bastante entretenida y llevadera. Nunca lo sentí como una obligación o un deber, sino que disfruté de haber leído por primera vez un libro de Hemingway. 
La obra en sí trata de un grupo de personas (algunos más amigos que otros) que deciden viajar a España para asistir a los festejos de San Fermín. Durante la narración, el protagonista, Jake, va relatando los lugares en los que se desarrolla la historia: hoteles, restaurantes, plazas, bares, la geografía del país, los habitantes, etc. Todas estas descripciones giran siempre en torno a la corrida de toros y las fiestas de las que participan todos los personajes. 
Lo interesante del libro es que el concepto de ‘viaje’ se encuentra constantemente presente. Desde la manera más explícita, como por ejemplo trasladarse de una ciudad a otra, como así también en los diálogos que refieren a anécdotas e historias.

  • Ideas para producir el diario de viaje: recorrido en tren, auto, descripción del recorrido, paisaje, geografía.
  • Frases/conceptos disparadores: postales, itinerario, fronteras.
  • Modo de relato en 1º persona.
Considero que me fue (y va a ser) bastante útil para poder continuar con la escritura del proyecto narrativo.  
Por otra parte, también estuve consultando por Internet páginas que hablaran sobre viajes y diarios de viajes. Revisé blogs y foros y encontré cosas también muy útiles. Por ejemplo: contar detalles, dar cuenta de las razones del viaje, los cambios que provocan. Además de artículos o textos que narraban acerca de la idea del viaje.

    2 comentarios:

    1. Perla,

      Pensando en blogs que tematicen las ideas de viaje y desarraigo, me acordé de uno que me gusta visitar de vez en cuando. Lo escribe una ya licenciada en Ciencias de la Comunicación de la UBA que, tras casarse con un noruego, se fue a vivir para esas tierras heladas. No se exactamente una bitacora de viaje pero, si explorás un poco, vas a ver que aparece mucho la nostalgia por su país de origen, el extrañamiento ante una cultura y un idioma distintos, la incertidumbre, la lucha por salir adelante en un lugar que no es el propio. A mí me parece de lo más interesante. Fijate qué encontrás:

      http://enmihumildeopinion.blogspot.com/

      Saludos,

      Emilia

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    2. Gracias por el dato! Ya me voy a poner a revisarlo.
      Saludos!

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